España: Un hombre vivió años encerrado en un cubículo
La víctima, de 59 años, sufrió una accidente de joven y sus dos hermanos mayores lo recluyeron en un cuarto y vivían de su pensión.

Miércoles 30 de Diciembre de 2015

La policía liberó en el sur de España a un hombre al que sus hermanos obligaban a vivir encerrado y "en condiciones deplorables" en un habitáculo destinado a alojar palomas, según informaron ayer el cuerpo armado y medios españoles.

Los familiares de la víctima, un hombre de 76 años y una mujer de 61, fueron detenidos como presuntos autores de delitos contra la integridad moral, malos tratos en el ámbito familiar y detención ilegal.

Los agentes hallaron al hombre desnudo y tumbado sobre un colchón en un "cuartucho" sin techo de tres metros cuadrados. Sus hermanos alegaron que tenía problemas mentales y por eso lo mantenían aislado.

Los hechos tuvieron lugar en la localidad de Dos Hermanas, en la provincia de Sevilla. La policía descubrió a la víctima cuando acompañó a casa a su hermano, que se encontraba ebrio en un establecimiento de la localidad.

Los agentes observaron una puerta cerrada con un candado al final del pasillo de la vivienda. Tras la puerta encontraron "una escalera ruinosa y estrecha" que accedía al palomar en el que vivía la víctima, que cobraba una pensión de mil euros administrada por su hermana.

Su estado de salud e higiene eran "lamentables" y las condiciones "completamente insalubres", sin agua corriente ni acceso a un aseo, según la policía.

La víctima sobrevivía en un palomar sin techo, agua ni baño. Desnudo, con un sucio colchón como cama, y encerrado en un palomar sin techo de tres metros cuadrados.

Según la policía, le mantenían encerrado mientras vivían de su pensión, de 1.000 euros. La víctima, con problemas mentales y de 59 años, está ingresado en el hospital de Valme.

Carlos ha conocido el infierno en vida. Durante los últimos años, un tiempo que ni la policía ni sus vecinos han sabido precisar, ha sobrevivido recluido en un antiguo palomar usado como trastero. Hacía sus necesidades en un cubo y en botellas.

En este estado le han mantenido sus hermanos desde que, siendo muy joven, fue atropellado. Desde ese momento, Carlos sufría daños cerebrales y recorría habitualmente el pueblo de Dos Hermanas, donde era muy conocido, con su eterno cigarro en la boca y su peculiar andar.

Sin embargo, nunca dio problemas. Los vecinos le conocían como Piernaslengas, por la forma de andar tras el accidente. "Era muy conocido. Lo veíamos a menudo por aquí y por la plaza del Ayuntamiento (situada a ocho minutos a pie de su casa) dando paseos. Después dejamos de verlo y nos dijeron que lo habían internado", narró ayer un vecino quien prefirió no ser identificado al residir muy cerca de la vivienda donde han ocurrido los hechos.

Pero Carlos no estaba internado en centro alguno. "Estaba recluido por sus propios hermanos, miembros de una familia sin más recursos que su pensión y con comportamientos antisociales", según explicaron los residentes de la calle.

El hallazgo del espeluznante estado en el que se encontraba Carlos fue fortuito. Un vecino advirtió a la policía de un hombre ebrio que estaba causando molestias en un establecimiento de la localidad sevillana. El individuo accedió a ser acompañado a su domicilio, donde los agentes observaron una puerta cerrada con un candado de moto. El vecino afirmó que tras la puerta estaba su hermano, a quien tenían en custodia por problemas mentales y que, "por seguridad", estaba aislado.

De inmediato, el hombre fue trasladado al hospital Virgen de Valme de Sevilla para ser atendido.

La madre de la familia murió hace algunos años y el hombre quedó al cuidado de sus hermanos mayores. "Los hermanos sí que son malos", confió un vecino, que pidió no revelar su nombre.