Escuela de la delincuencia
Aníbal Fernández puso paños fríos a nuestros calientes reclamos pro-seguridad. Nos anotició de que con 3.9 víctimas anuales cada 100.000 habitantes no somos el país más inseguro (otras naciones superan esa marca).

Jueves 26 de Noviembre de 2009

Aníbal Fernández puso paños fríos a nuestros calientes reclamos pro-seguridad. Nos anotició de que con 3.9 víctimas anuales cada 100.000 habitantes no somos el país más inseguro (otras naciones superan esa marca). Pero Fernández no se refirió a los parientes destrozados tras la desaparición de 1.500 víctimas anuales: concretamente son 5.000 a 5.500 connacionales cuyas vidas se quiebran para siempre por el efecto violencia. No incluyó a los inocentes que sin necesidad de morir quedaron discapacitados física, mental o psicológicamente por hechos sangrientos. Tampoco está en condiciones de asegurar que se contabiliza toda la barbarie acaecida diariamente en el territorio nacional, los ataques a indefensos mayores que mueren por fallas cardíacas o similares posteriores al ataque. No puede desestimar a través de su información estadística el sentimiento de temor que ha calado hondo en la sociedad argentina, cansada de reclamar en vano, desconfiando hasta de las autoridades que deben indefectiblemente hacerse cargo de una situación agravada día tras día. La escuela de la delincuencia tiene abierta la matrícula y de ella egresan permanentemente asesinos sin límite inferior de edad. Para la ley y sus códigos son menores inimputables. Para el resto de la población son lisa y llanamente delincuentes que reinciden influenciados o no por sustancias obnubilantes pero que siempre actúan a matar o morir. Estamos atrapados en una psicosis colectiva en la que todos nos consideramos la próxima víctima. Fernández, ¿esta situación no tiene importancia para usted y el gobierno que representa? ¿O es relativa frente al nuevo DNI a $15, la reforma política, la pelea con Mauricio Macri, pretender que los medios de comunicación buscan la caída de los Kirchner? Por favor, enderecen el rumbo y gobiernen para una nación que ya les avisó su disconformismo el pasado 28 de junio.

Rubén M. Baremberg, rubenbaremberg@express.com.ar