Miércoles 14 de Enero de 2009
"El muchacho parecía un tipo excelente. Si es verdad que mató a la hermana, actuó muy bien frente a todos o era un caso de Doctor Jeckill y Mr. Hyde". La frase salió de boca de un vecino de Maipú y Deán Funes, donde se encuentra la pollería en la que trabajó hasta el viernes Analía Saluzzi, la mujer de 35 años que fue asesinada por su hermano José. Sorpresa y consternación eran las sensaciones que reinaban ayer en el barrio luego del sepelio de la muchacha.
El negocio en el que trabajó Analía, ubicado sobre la ochava sudeste de Maipú y Deán Funes, ayer estaba cerrado "por duelo", según rezaba un pequeño cartel pegado en la persiana del frente. A escasos metros de allí, los vecinos apenas se reponían del estupor que produjo el hallazgo del crimen.
"No lo podemos creer. Fue muy chocante", señaló Alberto, un comerciante que tiene su local sobre Maipú. "Si hubo algo malo entre ellos, nunca lo dijeron o lo dejaron entrever. Analía jamás contó que haya tenido problemas con su hermano. José, por el trato que tuve con él, nunca mostró un perfil criminal".
Otros, ya desconfiaban del hermano de Analía desde la época en que su abuela había sido asesinada. Pero nadie imaginaba un final trágico para una familia tan querida.