Es sólo una cuestión de actitud
"Es sólo una cuestión de actitud; y no quejarse más de todo", escribió Fito Páez. Estanislao Bachrach está de acuerdo.

Sábado 23 de Agosto de 2014

"Es sólo una cuestión de actitud; y no quejarse más de todo", escribió Fito Páez. Estanislao Bachrach está de acuerdo.

Es que si lo pensás, lo hacés, y si te convencés de que es mejor así, será. Claro que no es una fórmula matemática aunque tiene su explicación científica. Además, si se lo pone en práctica parece que funciona. "En el ámbito laboral, por ejemplo, no hace falta estar enamoradísimo de tu trabajo, pero sí está bueno encontrarle la vuelta para que te interese más. Está neuroquímicamente medido, comprobado, que si algo no te interesa baja el número de neurotransmisores", explica el biólogo molecular.

Por el contrario, si elegís hacerlo, si decidís cambiar, el bienestar sucede. "Obviamente no todo el mundo está dispuesto; entre la gente con la que yo me contacto tal vez lo esté el 10 o 15 por ciento, ¿por qué?, porque accionar esas modificaciones requiere un esfuerzo".

Por otra parte, dice, no hace falta que todo el mundo en una empresa quiera cambiar. "Lo interesante es detectar quiénes están dispuestos a hacerlo, y ayudarlos. Ese 10 por ciento es el que te empuja el barco".

La tarea de identificación le toca al que lidera (al jefe). "El que lidera que no necesariamente es el líder", aclara el biólogo.

"En una oficina, en un determinado sector de una empresa, alguien puede ser líder, y si el que lidera no sabe quién es, sus compañeros sí. Ese tipo es un motor de cambio, sin dudas. Y no es tan difícil encontrarlo".

Uno de los grandes conceptos de la neurociencia sobre el cambio real de los humanos es que el cerebro cambia si vos te das cuenta de que es necesario, lo que se llama inside o revelación. Por eso, lo que no es nada aconsejable es forzar a quien no quiere o no está de acuerdo: "Si no hay al menos cierto deseo no hay resultado".