Miércoles 10 de Junio de 2015
Existen miles de acontecimientos que han ido menoscabando nuestra vida y la fueron desvalorizando en su verdadera esencia. Los valores morales que trajeron nuestros viejos inmigrantes se han perdido, irremediablemente, por la falta de cultura del trabajo, nos han ido corrompiendo y haciendo que perdiéramos la sensibilidad que otrora teníamos hacia nuestros semejantes. Todo por la falta de respeto por las instituciones republicanas, por el sálvese quien pueda, y por el denigrante acto de subvenciones que percibe casi la mitad de la población. La pérdida de perspectivas futuras para nuestros jóvenes que hoy prefieren delinquir o traficar con drogas porque no hay trabajo, no hay perspectivas de futuro. No es casualidad la violencia que estamos padeciendo día a día con distintos tipos de robos, con la cotidianidad del uso de armas de fuego, que antes no conocíamos, aún en jovencitos y hasta niños. Creo es hora de reaccionar, de ponernos los pantalones largos y comenzar a forjar una nueva nación. No nos dejemos llevar por los malos ejemplos de nuestros gobernantes que quieren continuar con nuestro embrutecimiento, en todo sentido, y digamos de una vez basta, por nuestros hijos; y honremos a nuestros próceres que renunciando a altos honores depusieron sus actitudes en beneficio de la patria.
LE 6.009.490