Miércoles 17 de Junio de 2015
Me dirijo tristemente a fin de hacer conocer el malísimo estado de la ruta 15 donde el pasado domingo 31 de mayo perdió la vida mi hijo de 21 años. Si una ruta abandonada completamente por los gobernantes, una ruta que une a varias localidades con la autopista, una ruta ignorada por todos los políticos, ya sea nacional, provincial y también de los municipios que tal vez no ejercieron la presión para que esto tuviera solución en tiempo y forma en vez de perpetuarse en el tiempo, haciéndose cada vez más intransitable y convirtiéndose en una trampa mortal. Mi hijo tenía 21 años y era un chico sano, no tomaba, no se drogaba, no robaba, no mataba; pero nadie cuidó de sus derechos humanos, como no lo hacen de ninguno de nosotros, la clase trabajadora. Y él era un trabajador. Era un trabajador que aportaba parte de su sueldo en impuestos, y quienes debían administrarlo lo hicieron mal. Es hora de que esta sociedad despierte, no podemos permanecer callados y quietos mientras esta gente hace lo quiere. Hoy me "robaron" a mi hijo en la mala administración provincial y tambien a cada rato le roban un hijo, un padre, una madre, presos de la inseguridad; eso también es mala administración pública. Un chico de 18 años no puede ir a la carcel pero puede someter a cualquier familia a vivir en el karma de perder un ser amado. Se está cuidando a los delincuentes y se está abandonando a la gente de buena madera como vos y yo. Es momento de levantarnos y que ni uno más pierda la vida por estas cosas, nadie nos cuida pero todos cobran. Es hora de que los políticos entiendan que no fueron tocados por la varita mágica para llenar sus bolsillos sino que tienen la obligación de cumplir con la sociedad, que deben responder ante nosotros y tenemos que hacer valer nuestros derechos. No sé como pero debemos encontrar la manera de que los gobernantes se empiecen a ocupar de nosotros y no de los delincuentes; y cuando digo delincuentes también me refiero a muchos políticos, sí, políticos que en lugar de devolver los impuestos a su cuidadania con obras deciden meterse la plata en sus bolsillos. Mi hijo fue victima de la delincuencia tambien, claro que sí. Un par de idiotas que se cruzaron mientras él venía circulando por la ruta, y un par de políticos corruptos que abandonaron una ruta dejándola así, sin ningun tipo de señalización. Claro, qué les importa el estado de las rutas si ellos viajan en helicóptero. Sé que muchos no darán importancia a esta carta, pero créanme que eso de que a mí no me pasará es mentira. Hoy fue mi Brian, mañana puede ser el tuyo.
Mariela Pilot / DNI 22.911.069 / Arteaga