"Es el mismo, sigue siendo Jorge", dice su hermana
María Elena Bergoglio siente que es "increíble", pero asegura que "no lo van a estructurar". Cree que puede ser "el Papa del gran cambio".

Miércoles 20 de Marzo de 2013

María Elena Bergoglio, hermana del Papa Francisco, aseguró ayer que sigue sintiendo que es "increíble" la llegada de un miembro de su familia al máximo lugar de la Iglesia Católica, aunque no dudó en afirmar, respecto del ex cardenal, que "sigue siendo él".

"Vi mucha emoción en su rostro. Creo que en un momento quiso llorar. Sigue siendo él, no lo van a estructurar y eso que estuvo muy tranquilo, pero es increíble", expresó María Elena en la puerta de su casa, en la localidad bonaerense de Ituzaingó.

Al expresar cómo siente a su hermano en esta nueva función dentro de la Iglesia, afirmó: "Francisco sigue siendo Jorge".

Incluso, comentó que la madrugada de ayer, el propio Papa la llamó para saludarla antes de la ceremonia de su asunción.

Luego, relató que lo que más la impactó fue el recorrido que hizo por la Plaza San Pedro a bordo de un papamóvil sin vidrios blindados. "Para mí él quiso decir: «Ustedes son lo importante». Yo lo miraba y decía «no puede ser, es increíble», pero hoy tuve un rato más para poder ir incorporando todo eso", señaló, visiblemente emocionada por el momento que vive su hermano.

María Elena comentó de forma jocosa la situación que se generó entre el Papa Francisco y su custodia, dado que el actual Sumo Pontífice detuvo dos veces el Papamóvil para saludar a algunos de los miles de fieles que se congregaron para verlo pasar. "Los va a volver locos (a los miembros de la seguridad), pero es su opción y a mí me gusta. No tenía miedo cuando se detenía y saludaba a los fieles", expresó la hermana del Santo Padre.

Al ser consultada sobre si ve a su hermano como un Papa que produzca cambios en la Iglesia, la mujer, la menor de los cinco hermanos Bergoglio, dijo: "Puede ser. Todavía no lo veo, pero sí me da la sensación de que puede ser el Papa del gran cambio, pero el Papa y la Iglesia no pueden dar muchos cambios, porque la Iglesia somos nosotros y si nosotros no aceptamos cambiar, esos cambios no pueden ser posibles".