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Errores que resultaron clave

Los Pumas hipotecaron sus chances de ganar. Más allá del poderío del equipo que estaba del otro lado, el conjunto de Hourcade cometió errores que resultan determinantes.

Domingo 28 de Septiembre de 2014

Los Pumas hipotecaron sus chances de ganar. Más allá del poderío del equipo que estaba del otro lado, el conjunto de Hourcade cometió errores que resultan determinantes. Haber entrado tarde en el partido, fallado repetidamente en el primer tackle, dejar en el camino chances inmejorables de marcar y cometer penales evitables, lo empujaron para el lado de la derrota.

El partido empezó mal para Argentina. Tras recuperar la pelota de salida, fue todo cuesta arriba. Porque no pudo agarrar la ovalada ni afianzarse para recuperarla. Principalmente porque falló en la defensa y no pudo conseguir pelotas de calidad. Y Nueva Zelanda no tuvo misericordia, como nunca la tiene.

El primer cuarto de hora fue fatídico. Tanto en el juego como en el resultado. Para dejarlo más claro: en los primeros 4’ los locales ya habían cometido dos penales, y a los 12’ ya perdían por 13-0. Un peor cuadro de situación resultaría inimaginable.

La primera aparición del equipo tuvo lugar recién a los 16’. La reacción apareció en el ingoal propio y terminó sobre el ajeno. Y dejar pasar esa chance de marcar también puede señalarse como clave. Más cuando hubiera significado una levantada, tanto anímica como en el resultado. Y unos minutos más tarde, errar un penal factible también complicó la escena.

Sobre el cierre del primer episodio, emergió otro gesto de recuperación. Pero quedó sólo en eso. La imagen de Hernández a pocos metros de la línea de try era el reflejo de la impotencia albiceleste por la superioridad del rival.

Ahí terminó el verdadero partido. Porque la historia parecía resuelta. Pero en el complemento los albicelestes tampoco pudieron hacer demasiado ante un seleccionado que se dedicó a esperar con paciencia y golpeó en los momentos justos para hacerse acreedor de la Copa. Fueron más intentos con amor propio que con ideas y justificativos. Recién sobre el final el equipo jugó de la manera que se pretende. Pero eso ya no contaba. Los errores ya habían aparecido en la mesa, y ya se habían pagado carísimo.

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