Martes 10 de Noviembre de 2009
En la anteúltima Revista Nueva hay un artículo sobre arquitectura, titulado "Un puente entre Rosario y Barcelona". En el mismo se relata que el arquitecto Mario Corea tiene contratadas más de 100 obras por parte del gobierno de la provincia de Santa Fe. Por lo que conozco, ninguna de esas obras han sido contratadas por concurso de anteproyectos o proyectos, o sea serían contratos en forma "directa". Me hubiera gustado leer que el gobierno provincial había contratado a Mario Corea para que aporte su experiencia en España y en otros lugares del mundo, sobre la metodología de contratación transparente de los encargos profesionales. En Barcelona y en esos países, como él mismo cuenta, los proyectos se someten a concursos y los proyectos ejecutivos son controlados por oficinas estatales independientes, en resguardo de la calidad constructiva, de los costos de inversión y de mantenimiento, de los que tengo constancia por haber realizado obras con esos sistemas. No se otorgan "a dedo", por más antecedentes, fama o prestigio del profesional ¿Por qué no hacemos lo mismo aquí? ¿O los de acá no servimos? En una provincia con profesionales altamente capacitados en toda la extensión provincial, pareciera que concentrar el proyecto de las obras en una sola oficina, elegida discrecionalmente, no parece ser la mejor solución. Sin señalar que produce discutibles resultados estéticos, similares para todas las latitudes provinciales, con entornos urbanísticos y hasta climáticos tan disímiles. Me hubiera gustado leer que el gobierno que dijo que iba a cambiar las cosas, estaba haciendo un nuevo Estado fuerte en la planificación, fijación de pautas y con capacidad de control, descentralizando la ejecución en los miles de profesionales capacitados y generando trabajo a lo largo y a lo ancho de la provincia. Como tampoco he visto que el Colegio de Arquitectos haya emitido opinión cuestionando este procedimiento, que quita posibilidades y oportunidades a la matrícula. Les he solicitado que traten el caso, proponiendo que se emita un reclamo al gobierno provincial por esta metodología que vulnera las posibilidades de los arquitectos.
Daniel Weisburd, dweisburd@tower.com.ar