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Entre la tristeza, los rosarinos deberán elegir candidatos a diputado y a concejal

La campaña electoral en Rosario y la provincia se terminó en el mismo momento en que se produjo la explosión en el edificio de calle Salta. Aunque formalmente la veda para los comicios a...

Viernes 09 de Agosto de 2013

La campaña electoral en Rosario y la provincia se terminó en el mismo momento en que se produjo la explosión en el edificio de calle Salta. Aunque formalmente la veda para los comicios a diputado nacional y concejal se inicia hoy a las 8, los postulantes decidieron bajarse de la campaña el martes pasado.

Con los electores rosarinos absolutamente ajenos al derrotero del proceso comicial, en medio de una ciudad estragada por el dolor y la tragedia, las elecciones del domingo dirimirán unas pocas internas y se convertirán en una extendida encuesta sobre las posibilidades de unos y otros para las elecciones del 27 de octubre.

Pese al contexto que enluta y le quita espesor y volumen al acto comicial de pasado mañana, las elecciones de mitad de mandato serán clave en Rosario para conocer cómo está la sintonía entre la población y el gobierno municipal y qué opositores están en condiciones de constituirse en alternativa.

Miguel Angel Cappiello ganará la compulsa en el Frente Progresista rosarino. Allí deberá competir contra Mónica Peralta y Martín Rosúa, quienes intentarán colarse en la lista oficial del FPCS.

El ministro de Salud hizo proselitismo pegado a la figura de Hermes Binner, en una táctica similar a la que el ex gobernador utilizó en las últimas elecciones para ungir a Antonio Bonfatti como mandatario provincial.

Cappiello deberá defender el largo invicto del socialismo rosarino en las lides electorales locales y tratará de subir cualitativamente los niveles de representación en el Concejo Municipal, donde el oficialismo ha estado a la defensiva en los últimos dos años.

Por el vector del Frente para la Victoria, Héctor Cavallero intentará convertirse no solamente en el ganador de la interna sino en el postulante más votado, algo que lo dejará en condiciones de polarizar en las elecciones de octubre. La puja con Fernando Chino Rosúa no alcanzó nunca niveles de rispidez ni enfrentamiento, a tal punto que el representante del Movimiento Evita contó con la presencia de Cavallero (y de los otros tres aspirantes) en el acto de cierre de la campaña.

A diferencia de Cappiello y Cavallero, Jorge Boasso no tendrá que superar el filtro de las internas para pensar en la gran final de octubre. Se verá al final de este primer camino si esa realidad ausente de puja interna no se constituye en un impedimento a la hora de pelear cabeza a cabeza con los otros dos principales referentes.

Todas las encuestas previas a la paralización de la campaña electoral situaban a esas tres referencias en el primer pelotón de candidatos, con porcentajes menores al 25 por ciento de los votos, lo que parecía abrir la puerta a una disputa con alto grado de dispersión.

La campaña transcurrió con muy pocas ideas fuerza, absorbida por la profusión de cartelería, pero por sobre todo con pocas consignas diferenciadoras. La existencia de 32 listas a concejal no sólo está dotada de irracionalidad sino que le dificulta al elector el conocimiento de la oferta proselitista.

En Unión PRO también se espera una interna competitiva. Diego Giuliano y Anita Martínez pugnarán por el lugar de privilegio, el primero procurando cosechar en las urnas el resultado de su trabajo como concejal en los últimos años y la conductora televisiva presentándose como novedad electoral.

Al margen de lo que sucedió en la previa de la veda, debe resaltarse y elogiarse la actitud de los candidatos, que ante la tragedia ocurrida el martes pasado decidieron salirse del combate cuerpo a cuerpo y evitar todo tipo de referencia a la campaña.

En el plano de la categoría a diputado nacional, Binner, Jorge Obeid y Miguel Del Sel son las tres principales cartas del manojo. Todos los sondeos de propios y extraños lo dan al líder del Frente Progresista como ganador, con el mayor margen de diferencia en Rosario. Binner es el único de los tres que deberá sortear una interna. Jugará su chance contra el intendente de Santo Tomé, el radical Palo Oliver, quien es respaldado por el vicegobernador de la provincia, Jorge Henn.

La pulseada. La gran incógnita está planteada en el segundo lugar, la pulseada más atractiva a la hora de saber si quién quedará en condiciones de polarizar con Binner para el 27 de octubre será Jorge Obeid o Miguel Del Sel. El referente de Unión PRO busca mantener el nivel de adhesión que casi lo convierte en gobernador y el representante del FpV tiene como objetivo inmediato recuperar los votos que en 2011 se fueron precisamente hacia Del Sel y pusieron al peronismo en el tercer lugar.

Aunque habrá dos elecciones simultáneas y con sistemas electorales diferentes, los ciudadanos resolverán su voto ante una sola mesa de autoridades, que tendrá a dos integrantes designados por la Justicia electoral nacional y otro por su par santafesino.

Una vez que las autoridades reciban su DNI (o similar) el votante irá primero al cuarto oscuro donde sufragará según el sistema tradicional, con boletas impresas que colocará en un sobre y depositará en una urna. Luego recibirá una boleta única e irá a un box con una birome provista por las autoridad electoral y le pondrá una cruz a la lista o el candidato (según el distrito en que se vota). El paso siguiente será doblar la boleta única según ésta lo indique para depositar su voto en otra urna.

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