Entrar al aula es avivar el sueño
Siempre me apasionó uno de los mitos griegos que creo yo da muestra del significado más primario y puro de la palabra enseñar. Prometeo, quien era tío de Zeus, no duda en brindarle a los mortales el fuego que él mismo robó del carro de Apolo...

Sábado 14 de Marzo de 2009

Siempre me apasionó uno de los mitos griegos que creo yo da muestra del significado más primario y puro de la palabra enseñar. Prometeo, quien era tío de Zeus, no duda en brindarle a los mortales el fuego que él mismo robó del carro de Apolo: su objetivo era no sólo burlarse de los dioses, sino iluminar la vida fría y de ignorancia que padecían los seres humanos. LLevó ese fuego sagrado a ese inframundo y los hombres conocieron el fuego y ese fuego que era conocimiento y poder en sí mismo les permitió entender mejor el mundo y ser tan conscientes como un dios o titán, sobre su propio universo, desde luego Prometeo fue castigado. Hoy en día los docentes deben defenderse moralmente de quienes creen que la docencia debe ser remunerada como cualquier otra tarea. Y si bien todos los trabajos son dignos, la ideología desintegradora de las políticas públicas estériles nos ponen pobres contra pobres. Entrar en el aula y trabajar es avivar el sueño de un mundo mejor, de querer que esos niños nos superen y sean mejores, dignos de este suelo y este cielo.

Esteban Fernández, DNI 30.722.696