Entraba el auto a la casa y aparecieron ladrones
"Dale compadre. Me parece que nos vieron de enfrente". La frase pronunciada por uno de los ladrones trajo algo de alivio a las víctimas porque prácticamente fue el anuncio del fin de un atraco a una casa de familia en barrio Bella Vista. Los dos delincuentes habían ingresado al lugar luego de sorprender a una mujer que intentaba guardar el auto en la cochera de la casa y, tras permanecer unos minutos en el interior del lugar, se alzaron con una suma de dinero, un reproductor de DVD y una radio portátil.

Miércoles 24 de Febrero de 2010

"Dale compadre. Me parece que nos vieron de enfrente". La frase pronunciada por uno de los ladrones trajo algo de alivio a las víctimas porque prácticamente fue el anuncio del fin de un atraco a una casa de familia en barrio Bella Vista. Los dos delincuentes habían ingresado al lugar luego de sorprender a una mujer que intentaba guardar el auto en la cochera de la casa y, tras permanecer unos minutos en el interior del lugar, se alzaron con una suma de dinero, un reproductor de DVD y una radio portátil.

"Todo sucedió muy rápido, en dos minutos. Creo que no avanzaron en su propósito porque estaban apurados y creían que los habían visto desde la calle", comentó ayer Hugo Romagnoli, propietario de la casa situada en Cochabamba y Constitución. El atraco ocurrió a las once menos cuarto de la noche cuando la esposa de Romagnoli se preparaba para ingresar el auto en la cochera de la casa.

Jóvenes. Cuando todo empezó, Hugo estaba con la menor de sus hijas en el comedor mirando televisión, su otra nena se encontraba en la parte superior de la vivienda y tuvo la suerte de no presenciar lo sucedido.

"Mi mujer bajó del auto para abrir el portón y en ese instante aparecieron dos tipos. Por lo poco que alcanzamos a ver eran muy jóvenes. Si eran mayores tendrían 18 años. Uno era morocho, de pelo corto y tenía un camperón de cuerina. A mi esposa entonces la empujaron hacia dentro de la casa y de inmediato cerraron el portón del garaje", recordó Romagnoli.

Los delincuentes avanzaron hacia el interior de la vivienda y en el comedor se encontraron con Hugo y su hija de 9 años. "Dónde está la guita", le gritaron mientras le colocaban la boca del cañón de un arma de fuego. Después hicieron tirar al matrimonio y a la nena al piso boca abajo. Fue en ese momento en que las víctimas escucharon que uno de los asaltantes decía que prefería emprender la retirada.

"Enseguida agarraron lo que pudieron. Una radio vieja, un aparato de DVD que estaba debajo del televisor y mi billetera que estaba arriba de la mesa. Tenía algo de efectivo y todos los documentos", contó el dueño de casa.

Sin respuesta. La víctima del robo sostuvo que en los instantes posteriores al asalto tomó su auto, que estaba en la vereda, y salió tras los ladrones tras pedirle a su mujer que se comunicara con la central de emergencias 911. "Salí tras los tipos, estuve 15 o 20 minutos afuera, volví a mi casa y aún no habían atendido la llamada", se quejó. A partir de ese momento contó que acudió personalmente a la seccional 13ª para comunicar lo ocurrido.

Entre la documentación sustraída se encontraban dos tarjetas de crédito. Cuando la víctima se comunicó con la entidad emisora para dar de baja el plástico, le informaron que unos minutos antes alguien hizo dos cargas virtuales de 20 pesos a un teléfono de la empresa Personal.

Además, vecinos del barrio manifestaron que dos noches consecutivas se produjeron cuatro asaltos callejeros y robos en viviendas particulares, en hechos ocurridos a escasos metros de Cochabamba y Constitución.