Enigma sobre el ideólogo de una matanza
A cinco años del triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en la localidad bonaerense de General Rodríguez, el presunto autor intelectual del ataque sigue prófugo pese...

Jueves 08 de Agosto de 2013

A cinco años del triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en la localidad bonaerense de General Rodríguez, el presunto autor intelectual del ataque sigue prófugo pese a tener captura nacional e internacional, por lo que el fiscal del caso analiza gestionar una recompensa.

Se trata del empresario Ibar Esteban Pérez Corradi, de 36 años, quien está prófugo desde el 20 de marzo del año pasado, cuando el fiscal de Delitos Complejos de Mercedes Juan Ignacio Bidone logró que la Justicia emitiera una orden de detención.

En este lapso se realizaron allanamientos en distintas localidades del conurbano y el interior del país y hasta se siguió una pista que indicaba que estaba en Paraguay, pero nada dio resultado.

"Seguimos todas las informaciones y datos que llegan a la fiscalía pero es difícil porque se trata de una persona de gran poder adquisitivo que tiene los recursos para poder mantenerse en la clandestinidad", dijo el fiscal Bidone.

Pérez Corradi incluso figura con "red note" (nota roja) en la página web de Interpol (www.interpol.int), como uno de los prófugos más buscados.

Condenados. El año pasado cuatro personas fueron condenadas como partícipes primarias de los tres homicidios. Se trata de los hermanos Martín y Cristian Lanatta y los hermanos Víctor y Marcelo Schillaci, quienes el 20 de diciembre recibieron la pena de prisión perpetua. El crimen fue agravado por ensañamiento, alevosía y por la participación de más de dos personas.

El fiscal Bidone señaló que ahora los Lanatta y los Schillaci "comenzarán a ser investigados por tráfico de drogas", ya que el Tribunal Oral 2 de Mercedes ordenó en su sentencia la extracción de testimonios para que la Justicia Federal les inicie una causa por sus vínculos con el tráfico de efedrina.

Según el fallo, el triple crimen comenzó el 7 de agosto de 2008, cuando Forza (34), Ferrón (37) y Bina (35) fueron convocados por Martín Lanatta al supermercado Wal Mart de Sarandí para participar de una reunión vinculada con la venta ilegal de efedrina.

Desde el supermercado, los tres hombres fueron llevados engañados hasta la casa de Cristian Lanatta, en Quilmes, donde los redujeron. Las tres víctimas fueron ejecutadas arrodilladas y por la espalda de varios balazos usando las dos pistolas del propio Forza: una calibre .40 y otra 9 milímetros.

Sus cuerpos fueron conservados en freezer hasta que finalmente los arrojaron en un zanjón del partido de General Rodríguez, donde fueron encontrados seis días después, el 13 de agosto, con signos de haber estado maniatados por la espalda con precintos.

El tribunal tomó en cuenta como prueba central el entrecruzamiento de llamados telefónicos que determinaron que los alertas de los equipos de radio Nextel de los acusados coincidían con los lugares donde se fueron produciendo los hechos.