Engañó a una pareja anciana para robarle la jubilación
La confusa situación se produjo en la casa de España al 6400 donde residen Isabel y Carlos, de 80 y 74 años respectivamente.

Sábado 17 de Agosto de 2013

Una anciana de 80 años fue engañada en su buena fe por una mujer joven que, tars ganar su confianza, le sustrajo mediante engaños y usando somníferos unos 2 mil pesos después de reducirla en su casa de la zona sur. De momento ese sería el total de la jubilación de la víctima, aunque la víctima vive con su marido y se desconoce si la intrusa pudo llevarse también la jubilación del hombre u otros objetos de valor.

La confusa situación se produjo en la casa de España al 6400 donde residen Isabel y Carlos, de 80 y 74 años respectivamente. A primera hora de la tarde del jueves la anciana fue a cobrar su jubilación mínima como lo hace todos los meses en un banco del centro de la ciudad. Al subir a un colectivo para volver a su hogar "encontró a una mujer de unos 50 años que dijo que podía ayudarla", relató la hija de la víctima ayer por la tarde en su casa del barrio 17 de Agosto.

Así, la desconocida entabló un diálogo con doña Isabel y la fue engañando hasta lograr que la anciana la invitara a su casa a pasar un rato con ella y su marido Carlos.

Somníferos. Al llegar a la vivienda, la ignota mujer ayudó a Isabel con los enseres de la casa y le cebó unos mates que, al parecer, tenían incorporado un somnífero. Eso provocó que la anciana se durmiera y que la visitante quedara sola con Carlos, quien no toma mates.

Pero la desconocida preparó el almuerzo y Carlos se aprestó a tomar su sopa, plato en el cual también había un somnífero. Minutos después los dos ancianos se encntraban en sus dormitorios totalmente adormecidos y la casa a disposición de la estafadora.

Al pasar las horas Carlos despertó y salió a la puerta de su casa. "Estaba tambaleando, como drogado, no entendía bien lo que le sucedía", dijo una vecina. "Le pregunté que le pasaba y me dijo que nada. Entonces le pregunté por Porota, como le decimos a Isabel, y me señaló para el lado de la habitación", dijo la mujer consternada.

Fue esa misma vecina la que entró al dormitorio y encontró a Isabel tendida en la cama y quejándose. "Me asusté porque ella no podía hablar, se quejaba mucho, pensé que se moría", sostuvo asustada la mujer.