Enfático reclamo de la presidenta por Malvinas y críticas a Inglaterra
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó ayer que "no puede llamarse a un país nación si no reconoce a quienes murieron por ella", y consideró "imprescindible que todos los argentinos hagamos el aprendizaje de comprender que la patria y sus derechos están por sobre toda circunstancia".

Domingo 03 de Abril de 2011

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó ayer que "no puede llamarse a un país nación si no reconoce a quienes murieron por ella", y consideró "imprescindible que todos los argentinos hagamos el aprendizaje de comprender que la patria y sus derechos están por sobre toda circunstancia".

La mandataria formuló tales declaraciones al encabezar el acto oficial por el Día del Veterano y de los caídos en la Guerra de Malvinas, al cumplirse el 29 aniversario del comienzo de aquel conflicto bélico, que se realizó en la ciudad de Río Gallegos, donde afirmó que seguirá "batallando incansablemente por lograr el reconocimiento de lo que es nuestra soberanía".

Comentó los apagones nocturnos que Río Gallegos sufría durante la guerra, en medio de la dictadura, y llamó a "diferenciar las cosas que ocurrieron y separar quiénes gobernaban bajo formas no democráticas del hecho en sí, que fue el ejercicio de la soberanía nacional y el rechazo al colonialismo que aún avergüenza a la humanidad".

"Es imprescindible que todos los argentinos hagamos el duro aprendizaje de poder diferenciar las cosas y saber comprender que la patria y sus derechos están por sobre toda otra cualquier circunstancia", enfatizó.

Además, consideró que "el mejor homenaje que podemos hacer a nuestros caídos en Malvinas" era ese mismo acto, con "Fuerzas Armadas y pueblo mezclados, unos junto a otros, banderas militares junto a banderas de los partidos y la de todos los argentinos".

“Porque es en democracia y el respeto a la voluntad popular donde se puede construir la fortaleza para emprender las grandes gestas”, subrayó.

La presidenta anunció que propondrá que una carta de un docente que fue como voluntario a la guerra sea leída en todas las escuelas del país en cada aniversario, y que los jefes de Estado extranjeros además de homenajear al libertador José de San Martín, entreguen flores y rindan tributo al cenotafio contiguo en honor a los caídos.

“Esto no nos convierte en una nación beligerante ni guerrera; al contrario, nos convierte en una nación con memoria y con honor”, y opinó que “el siglo XXI no va a ser el siglo de los que tengan las armas más poderosas”, sino que será el “de los países que logren mantenerse unidos y desarrollar ciencia e inteligencia”.

En el escenario, la mandataria estuvo acompañada por los ministros Arturo Puricelli, Alicia Kirchner, Amado Boudou, Juan Manzur, Alberto Sileoni, Débora Giorgi, Julián Domínguez, los jefes de las fuerzas armadas, el gobernador Daniel Peralta y el intendente local, Héctor Roquel.

En el inicio del acto, se hizo un minuto de silencio por los caídos en combate y luego se leyó una carta del maestro y soldado Julio Cao.

En otro tramo de su discurso, reiteró la “vigencia del mandato de Naciones Unidas para que Gran Bretaña cumpla lo que ha ordenado en votación y que se siente a negociar con la República Argentina en los términos que se establecieron en las Naciones Unidas”.

Allí, cuestionó las “manifestaciones de autoridades del Reino Unido en cuanto al temor de lo que pueda hacer Argentina” y consideró que “casi parece una broma cuando se los ve a ellos que ante cada conflicto, la emprenden a bombazos”.

Por eso, lamentó que “nos acusen a nosotros, que solo participamos de misiones de paz, a nosotros que somos los abanderados de la no proliferación nuclear pero que sí fuimos objeto del terrorismo internacional”, en alusión a los ataques contra la Amia y la embajada de Israel en los ’90.

“Yo sé que vamos a poder recuperar nuestros derechos de la mano de la América del Sur, con países hermanos que nos apoyan en la lucha contra el colonialismo”, confió la presidenta, ante familiares de caídos en la guerra y veteranos de Malvinas que rindieron homenaje a los 649 fallecidos. (DyN y Télam)

Indeclinable

El ministro de Defensa, Arturo Puricelli, remarcó que la Argentina “no renunciará a la soberanía” del archipiélago austral y aseguró que “no se negociará jamás el honor” de los soldados que murieron en la guerra de 1982. “La promesa constitucional nos impone el seguir reclamando por la vía de la diplomacia nuestros derechos indeclinables y seguir trabajando en consolidar los medios para la Defensa, que nos permitan sustentar nuestros reclamos diplomáticos”, apuntó.