Enemigos clásicos
El pasado domingo 5 de abril, cerca de las 19.30, un pibe de unos 16 o 17 años caminaba vestido con la camiseta de Newell’s por Laprida entre Pellegrini y Cochabamba, frente a la abandonada plaza López.

Martes 21 de Abril de 2009

El pasado domingo 5 de abril, cerca de las 19.30, un pibe de unos 16 o 17 años caminaba vestido con la camiseta de Newell’s por Laprida entre Pellegrini y Cochabamba, frente a la abandonada plaza López. De pronto pasó en moto un muchacho más grande vestido con la camiseta de Central y se bajó para pegarle. Ocurría a unos pocos metros de donde estaba, sólo le pude gritar que pare, mientras abracé a mi pequeña hija para que no la lastimaran de rebote. Por suerte otro señor que estaba más cerca logró interceder para que el de la moto se fuera evitando así una desgracia. El centralista se marchó gritándole al pibe que tuviera cuidado en la calle con quién se metía. Le pregunté al muchacho que caminaba si lo había provocado y dijo que no, pero observando la actitud del que transitaba en moto, es seguro que hubo algún estúpido entredicho previo. La parte positiva fue que dos simpatizantes de Central no dudaron en defender al indefenso y sorprendido ñulista. Mi nena quedó muy asustada por la violencia del episodio. Algo está pasando en una sociedad que está educando a jóvenes intolerantes que ven como enemigos a quienes son del clásico rival. ¿Acaso no convivimos con parejas, amigos y familiares del cuadro de enfrente y nos toleramos pacíficamente? El desaparecido Raúl Alfonsín en su último discurso les dijo a todos los argentinos que tenemos que querernos más. Terminemos con el fundamentalismo en el fútbol y convivamos respetando a quienes aman lo que nosotros no.

Daniel Ciúffoli, daniciu@hotmail.com