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Encuentro con la flecha del tiempo en un drama de ficción

Linklater, conocido por su trilogía romántica “Antes del amanecer”, “Antes del atardecer” y “Antes de la medianoche”, dijo que fue un “acto de fe” embarcarse en un proyecto a tan largo plazo.

Domingo 26 de Octubre de 2014

Richard Linklater se tomó el trabajo de rodar la evolución de la vida. Así lo hace en “Boyhood”, un drama de ficción hecho con el mismo grupo de actores representando una familia durante doce años, desde 2002 hasta 2013 y con el cual se quedó con tres premios en la última Berlinale. El filme de más de 160 minutos, que se estrena en Argentina la semana próxima, es un viaje único y particular que propone una reflexión sobre el paso del tiempo, el desorden de las relaciones humanas y la vida moderna de Estados Unidos.

   Linklater, conocido por su trilogía romántica “Antes del amanecer”, “Antes del atardecer” y “Antes de la medianoche”, dijo que fue un “acto de fe” embarcarse en un proyecto a tan largo plazo.

   “No se puede contratar a alguien para hacer algo más (por un período tan largo), y mucho menos a un niño”, dijo Linklater. Pero “todo en esta película era simplemente diferente. Es un trabajo de bajo presupuesto y muy independiente, pero estuvo rodeado de una especie de épica”, dijo.

   “Nunca un equipo había estado involucrado durante tanto tiempo y sin ningún tipo de contratos. Tuve que pedirle la autorización a los padres a Ellar Coltrane en el momento en que él tenía seis años, y debí compremeter a Ethan Hawke, Patricia Arquette y mi hija Lorelei en la confianza mutua. En la primera toma, en julio de 2002, me preguntaba «¿en qué nos estamos metiendo?”. Pero yo ya tenía en mente toda la arquitectura de la película, porque el proyecto fue diseñado para incorporar los cambios, el envejecimiento de los personajes”, relató.

   “Teníamos 143 escenas que rodamos en 39 días (referidas hacia el final de los 12 años que cubre el filme) y cotamos con un gran equipo para una pequeña película. Todo en él era diferente a cualquier cosa que haya experimentado en mi trabajo”, afirmó.

   La película se centra en Mason, interpretado por Ellar Coltrane, desde aproximadamente los 6 años hasta que ingresa a la universidad a los 18. Muestra sus cambiantes relaciones con sus padres divorciados, su hermana mayor, Sam, compañeros de escuela y la relación con la sucesión de novios de su madre.

   Mason desarrolla como el relato sobre un chico que colecciona piedras y pelea con su hermana, mientras atraviesa el momento difícil de una adolescencia temprana, seguido de la naciente conciencia sexual, el encuentros con las drogas y el alcohol, hasta llegar al equilibrio de una madurez temprana.

El paso del tiempo. “Intenté que la película fuera muy realista. Y también me propuse capturar la manera en que el tiempo pasa a través de nuestras vidas y cómo nos desarrollamos. A medida que avanzaba el rodaje sentía que allí habría una especie de drama acumulativo”, dijo Linklater.

   “Boyhood” también muestra las transformaciones culturales, la realidad cambiante y telón de fondo político, con referencias a películas como “Star Wars” y “Harry Potter”, la guerra de Irak y la campaña electoral de Obama de 2008, y también cómo los videojuegos para niños dan paso a iPhones y Facebook.

   “Fue muy divertido jugar con la cultura de tu tiempo tanto como sea posible”, dijo Linklater, al comentar sobre cómo la música de los personajes va cambiando a medida que pasan los años.

   Linklater dijo que no quiso que sus actores vieran el resultado del rodaje durante esos doce años y sólo les permitió ver la película cuando estuvo terminada.

   “Fue muy fuerte cuando lo ví dos meses después de haber terminado, muy catártico y muy emocionante”, dijo Coltrane. “No me puedo imaginar lo difícil que habría sido verme antes, pero ver gran parte de mí mismo ahora es algo realmente hermoso”, aseguró el actor.

   La hija de Linklater, Lorelei, que interpreta a Samantha Mason, la heraman de Mason, describió cómo se sentía por fin a ver a sí misma. “Fue muy, muy extraño... Honestamente, a veces también fue bastante doloroso. Quiero decir ¿quién quiere verse a si mismo en el preciso instante en que está pasando todos esas etapas que a veces son difíciles? Por momentos fue duro y me hizo llorar”, contó.

Una película especial como “Boyhood” merecía una banda sonora de igual intensidad. Y las 16 canciones del álbum son el complemento que logró algo casi imposible: reunir en un mismo disco intérpretes y canciones de Coldplay, Flaming Lips, Wilco, Paul McCartney & Wings, Black Keys y Arcade Fire, entre otros.

Así, se pasa de la melancolía de “Yellow”, de Coldplay, al soul intenso de “Crazy”, de Gnarls Barkley, la potencia de “Could We”, de Cat Power, la elegancia jazzy de Bob Dylan hasta el ritmo de “Band On the Run”, de Paul McCartney.

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