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Encuadran como legítima defensa un crimen en supuesta entradera

Se trata de la muerte de Aldo Cristian Acosta, ocurrida la noche del martes a manos del dueño de una vivienda del macrocentro.

Jueves 03 de Abril de 2014

El fiscal que investiga la muerte de Aldo Cristian Acosta, el hombre de 30 años abatido el martes a la noche en una supuesta entradera a una casa del barrio Del Abasto, encuadró el caso como "un acto de legítima defensa", mantuvo en libertad al dueño de casa y dispuso que será citado a declarar una vez reunidas las pruebas científicas. Entre ellas se espera el resultado de la pericia balística sobre dos armas: la que accionó el oficial reservista del ejército al verse sorprendido por tres hombres en su vivienda y la que quedó arrojada a un metro y medio del cuerpo del maleante, una pistola 9 milímetros lista para disparar y provista de un cargador extendido con capacidad para más de veinte balas.

La definición preliminar de la investigación como un hecho de legítima defensa surge de los elementos que encontró el personal de la fiscalía en la casa de Presidente Roca 2360 donde se desencadenó el episodio. Allí, minutos después de las 21 del martes, Marcos Gabriel P., de 40 años, llegó a bordo de su Honda Fit e ingresó al garaje. Según reveló ayer el fiscal de la Unidad Especializada en Homicidios Dolosos, Damián Cimino, entonces dos o tres hombres aprovecharon para entrar a la vivienda y fueron confrontados por el dueño de casa. Pese a ello Norma Acosta, hermana del hombre fallecido, negó que el hombre fuera a robar (ver aparte).

Toda la situación se desarrolló dentro del garaje con capacidad para dos vehículos que conecta la vivienda del frente con la del fondo. Allí vive el hermano de Marcos Gabriel P., Luis Pablo, un oficial reservista de 39 años que llegó a la cochera empuñando un arma de fuego calibre 9 milímetros registrada a su nombre.

Ida y vuelta. De acuerdo con la fiscalía, todo indica que se produjo entonces un intercambio de disparos. Los sujetos "aprovecharon que estaban ingresando el vehículo en el garaje, se apersonaron cuando quiso cerrar el portón y se trabaron en lucha con uno de los hermanos", dijo Cimino.

"Ante esta situación, el hermano que se encontraba dentro de la casa escuchó una detonación de arma de fuego y salió de la vivienda portando su propia pistola. Entonces empezó también a disparar. En la huida uno de estos sujetos recibió impactos de bala y cayó en el ingreso al garaje", amplió el fiscal. Lo que sustenta la versión de que hubo cruce de disparos es que en el lugar se encontraron impactos de bala en dos direcciones: de afuera hacia adentro y en sentido contrario. Las marcas, que darían cuenta de un fuego cruzado, quedaron en los vehículos estacionados, las paredes y el portón del garaje.

Las dos armas incautadas fueron remitidas a la Sección Balística de la Policía Científica para que se perite su aptitud para el disparo. En la escena del hecho se secuestraron varias vainas servidas que serán cotejadas con las pistolas. En principio, el dueño de casa habría realizado entre cinco y seis disparos. El arma secuestrada a un metro y medio del cuerpo de Acosta, según Cimino, es una pistola 9 milímetros (inicialmente se había indicado que era una Bersa 22) que estaba cargada con una decena de proyectiles y una bala en la recámara, lista para disparar. El arma contaba con un cargador extendido con capacidad para más de veinte proyectiles.

En libertad. En función del encuadre de legítima defensa, Luis Pablo P. no quedó detenido y el hecho de que esté en libertad no impone plazos urgentes para su citación a declarar. Cuando eso ocurra, deberá ser imputado del hecho más allá de que luego resulte sin cargas penales, tal como ocurrió el mes pasado con Irma K., la jubilada de 77 años que mató a un ladrón en su casa de Centeno al 100 el 17 de febrero. La mujer fue sobreseída una semana más tarde.

Los investigadores no tenían pistas ayer sobre el vehículo en el que huyeron los supuestos cómplices de Acosta y esperaban contar con algún testimonio en ese sentido, ya que en una recorrida por el barrio se detectó que las cámaras de seguridad cercanas filman pero no graban la información. Además se espera el resultado de la autopsia y del dermotest practicados al hombre muerto, quien quedó tendido boca abajo con medio cuerpo fuera de la casa y la otra mitad adentro, y con el portón del garaje semiabierto.

"Eventualmente le vamos a tomar declaración en su momento ", dijo Cimino respecto de Luis Pablo P., "pero no se lo va a privar de la libertad. Por la mecánica en que se produjo el hecho no se va a disponer su detención. Habría prima facie una legítima defensa y se estarían dando los requisito que hacen ver que se defendió ante el ingreso de estas personas que también estaban con armas de fuego".

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