Encontraron la caja negra del avión caído en la localidad de Los Menucos
Las víctimas son trasladadas a Buenos Aires. No se conocen las causas del siniestro. De la aeronave quedaron pequeños restos diseminados en un área de 3.000 por 400 metros.

Viernes 20 de Mayo de 2011

Los cuerpos de las 22 víctimas mortales de la tragedia aérea de Río Negro, entre ellas un bebé de 10 meses, fueron rescatados ayer a la tarde y trasladados a Bariloche, mientras la Junta de Investigaciones de Accidentes de la Aviación Civil inició averiguaciones para determinar las causas del accidente, estudios que demandarán dos o tres meses. Ayer también fueron halladas las cajas de registro de vuelo de la aeronave siniestrada, que darán datos cruciales.
  Pese a que la compañía aérea dijo que “no hay indicios” de por qué la aeronave Saab 340 biturbo hélice con capacidad para 34 personas matrícula LV-CEJ se precipitó a tierra anteanoche en inmediaciones del paraje Prahuaniyeu, fuentes aeronáuticas revelaron que a las 20.37 el piloto pidió descender de 6.200 a 3.700 pies por engelamiento (formaciones de hielo depositadas en las alas y en las hélices).

May day, May day. Los mismos voceros indicaron que un avión sanitario reportó que a las 20.48 de anteayer, hora aproximada del siniestro, escuchó por radio el grito “May day, May day” que utilizan los pilotos en situaciones de emergencia extrema.
  Sol Líneas aéreas informó que “el vuelo 5428, que cubría la ruta Córdoba-Mendoza-Neuquén- Comodoro Rivadavia, había despegado a las 20.08 de Neuquén para cumplir el último tramo con destino a Comodoro Rivadavia. A las 20.50 se estableció la última comunicación notificando que se declaraba en emergencia”.
  Aproximadamente a esa misma hora un poblador de Prahuaniyeu, un paraje situado a unos 35 kilómetros al sudoeste de la localidad de Los Menucos, dio el alerta a las autoridades tras observar una “bola de fuego” caer del cielo.
  La Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) confirmó ayer que dio parte a la Junta de Investigaciones de Accidentes (Jiaac) para determinar las causas del siniestro.
  En tanto, familiares de las víctimas llegaron ayer en un vuelo de Aerolíneas Argentinas a Neuquén, donde se vivieron escenas de dolor y angustia.
  Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados ayer a la tarde desde el lugar del siniestro, ubicado entre los parajes Comicó y Prahuaniyeu, hasta Bariloche, con un transporte de bomberos voluntarios.
  Por orden del juez Leónidas Moldes, a cargo de la causa, desde allí serán llevados en un avión Hércules de la Fuerza Aérea Argentina a Buenos Aires para su reconocimiento.
  Desde la empresa, su vicepresidente, Juan Nyffenegger, sostuvo que los pilotos Juan Raffo, de 45 años, y Adriano Bolatti (cuyo padre sufrió un infarto al enterarse de la muerte de su hijo) tenían “experiencia”, eran “muy meticulosos” y estaban “en plena capacidad”. Bolatti estaba reemplazando a un compañero en ese vuelo.
  En la lista oficial de fallecidos estaba Carina Soledad Mansilla, de 20 años, y su bebé Santiago Benjamín Sloper, de 10 meses, oriundos de la localidad santacruceña de Pico Truncado. Carina había decidido viajar en avión porque su hijo tenía broncoespasmos.
  Como contrapartida, se conoció la historia de las hermanas Daniela y Agostina Piana, que tomaron el avión en Córdoba y bajaron en la primera escala, en Mendoza, por lo que salvaron sus vidas. Fueron quienes tomaron la última foto de la nave antes de que ésta se despedazara.
  Los testimonios dan cuenta de que la aeronave pegó directamente contra el suelo y sus restos se esparcieron en un radio de 3.000 por 100 metros. “En el campo quedaron restos irreconocibles del fuselaje y todos los arbustos quemados”, aseguró uno de los testigos, Una de las hipótesis más firmes que analizaban los investigadores es que el avión haya caído a raíz de un proceso de “engelamiento” en sus alas, causado por haber volado a temperaturas extremadamente bajas con un elevado porcentaje de humedad.
  Los aviones Saab comenzaron a fabricarse en Suecia en 1983 y hasta hoy en nueve millones de vuelos tuvieron sólo tres accidentes. l (DPA, AP, Reuters, DyN y Télam)

Todo destrozado

La tragedia se produjo en un paraje deshabitado de la localidad de Prahuaniyeu, cerca de la ciudad de Los Menucos, en la meseta patagónica y unos 300 kilómetros al este de la ciudad de San Carlos de Bariloche. El avión bimotor a turbohélice de fabricación sueca quedó “todo en pedazos, todo destrozado y quemado”, relató Ismael Alí, el director del hospital de Los Menucos. La zona del accidente no tiene elevaciones de más de 1.300 metros de altura. No se registraban problemas climáticos y el cielo estaba despejado. Sol vuela entre varias provincias desde 2006, con cabecera en la ciudad de Rosario. La azafata fallecida en la tragedia aérea, la rosarina Jésica Fontán, había realizado varias denuncias por las condiciones de trabajo en Sol Líneas Aéreas, informó el titular de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), Ricardo Frecia.