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Encapuchados asesinan a un hombre con 9 tiros

Locura y muerte en el Fonavi de Sánchez de Thompson 55. Luciano César quedó cercado por sus homicidas. Del lugar levantaron 30 vainas de balas.

Martes 16 de Octubre de 2012

Unas doce horas después del suceso en el que murieron Leandro Ojeda y su hija, consignado en la página 32, fue ejecutado a balazos Luciano Casimiro César, el hermano de Milton César, uno de los principales protagonistas de las balaceras que en los últimos meses resonaron en el barrio La Tablada y las villas Manuelita y Del Tanque. Al parecer, la motivación del brutal episodio sería una venganza y, según insinuaron los pesquisas, está vinculado con el doble homicidio.

A las 5.30 de ayer César, de 28 años, estaba en el núcleo 15 de la torre B en el Fonavi de Sánchez de Thompson 55 cuando aparecieron dos hombres, al parecer, encapuchados. A partir de ese momento se inició una frenética persecución y una demencial balacera. César salió disparado por los pasillos del complejo Fonavi en medio de un vendaval de proyectiles.

El muchacho, según fuentes policiales, trató de escapar hacia el norte y luego dobló hacia el este. Cuando había recorrido unos cien metros se derrumbó sin vida en el cruce de Hipócrates y Lola Mora.

Nueve tiros dieron de lleno en el cuerpo de César. Cinco proyectiles atravesaron la espalda, otros dos perforaron la cabeza, otro impactó en el glúteo y otro la pierna derecha. Según los voceros consultados, los agresores llevaban gafas oscuras y bufandas para no ser identificados.

Pasado el mediodía de ayer, una alta fuente de la policía provincial vinculó el homicidio de César con los crímenes de Ojeda y Triana Raskosky. "Al parecer, este muchacho (por César) manejaba la moto desde donde le dispararon a Ojeda y a la hija", explicó.

Sin embargo, un jefe policial de la Unidad Regional II prefirió relativizar esta posibilidad. En este marco fuentes judiciales también señalaron, anoche, que no estaba clara la conexión insinuada.

La balacera fue tremenda. En la escena del crimen, los efectivos de la comisaría 11ª y de la sección Homicidios encontraron casi treinta vainas servidas calibre 9 milímetros.

Hasta anoche, los atacantes no habían sido localizados por la policía. La investigación del crimen está a cargo de la jueza de Instrucción Nº 10 Patricia Bilotta.

Milton, el hermano, fue preso

El destinatario de la encerrona homicida del Fonavi, Luciano César, es el hermano de Milton César, que en los últimos meses apareció con frecuencia en las crónicas policiales. Ayer este joven de 22 años se acercó al lugar donde habían asesinado a Luciano y quedó detenido. El motivo es que la policía lo requirió y comprobó que tenía pendiente un pedido de captura por un robo del juzgado de Instrucción Nº 4.

Una de las primeras veces que surgió su nombre fue cuando lo detuvieron por el asalto que sufrió el ex ministro de Justicia Héctor Superti en su casa. Pero quedó desligado de ese delito.

La última mención fue cuatro meses atrás cuando resultó baleado en un boliche ubicado en el límite de Villa Gobernador Gálvez y Rosario. Un tiro le fracturó la mandíbula y lesionó la tráquea. “Se salvó de milagro”, dijeron entonces fuentes de la investigación.

Batahola. Sobre este episodio existieron dos relatos bien contrapuestos. El primero, respaldado por media docena de testigos, indicó que dentro del boliche se produjo una gresca entre tres decenas de clientes con puñetes y botellazos.

Los contendientes fueron conducidos por personal de seguridad hacia el exterior del local y en la vereda se escucharon detonaciones de arma de fuego. La otra versión, surgida de allegados a Milton, indicó que el muchacho salía del baño del boliche cuando uno de los parroquianos le disparó desde corta distancia. Tampoco se pudo descartar que el ataque a balazos sobre Milton haya desatado la gresca y el posterior desbande en el boliche.

Una semana antes de este incidente, su domicilio fue allanado por orden de la jueza de Instrucción Roxana Bernardelli. La magistrada lo investigaba como una de las personas que, el 27 de abril pasado, había baleado a Matías Jesús P, de 16 años en Esmeralda al 3700. Sin embargo, ese día la policía no lo encontró en la casa.

También su nombre estuvo mencionado en el crimen de Daniel Caballo Alcaraz, ocurrido el 10 de mayo pasado, pero, según fuentes policiales, ningún familiar del hombre fallecido lo señaló como el autor del homicidio.

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