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En Villa Constitución se pone en duda la reapertura de Paraná Metal

Los dueños de la autopartista Paraná Metal y los representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) no lograron consensuar un acuerdo que permitiera la reactivación de la planta villense, que está parada desde el 16 de diciembre pasado y con sus 1.200 trabajadores (794 propios y 250 de contratistas) suspendidos sin goce de sueldos.

Domingo 11 de Enero de 2009

Villa Constitución. — Los dueños de la autopartista Paraná Metal y los representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) no lograron consensuar un acuerdo que permitiera la reactivación de la planta villense, que está parada desde el 16 de diciembre pasado y con sus 1.200 trabajadores (794 propios y 250 de contratistas) suspendidos sin goce de sueldos.

La grave crisis parece haber ingresado en un punto de difícil retorno, luego que los empresarios propusieran una rebaja generalizada en los salarios de sus operarios que, según la UOM, sería de entre el 15 y el 65 por ciento.

Sin acuerdos.De esta manera las negociaciones se interrumpieron casi totalmente tras la reunión que ambas partes mantuvieron anteayer en la sede porteña de la UOM. Ayer, mientras aguardaban que el Ministerio de Trabajo de la Nación intervenga la semana próxima en el dilatado conflicto, los gremialistas participaron de un encuentro con posibles inversores.

"Llegamos a esa reunión con el optimismo de poder arribar a un acuerdo, pero el duro planteo empresario hizo volver todo atrás, quieren quitas salariales que oscilan entre el 15 y el 65 por ciento. No hubo ningún tipo de acuerdo", señaló el secretario adjunto de la UOM villense, Juan Actis.

"Concretamente, los empresarios plantearon el convenio básico de UOM y la eliminación de algunas categorías. Tampoco brindaron precisiones acerca de cómo pagarían la deuda con los trabajadores. No plantearon nada en serio, entonces se terminó la reunión", dijo el gremialista.

Largo proceso. Desde hace algunas semanas ambas partes venían realizando reuniones para avanzar en la solución del conflicto, fundamentalmente luego de la intervención del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien acercó a la mesa de negociaciones a un inversor cuya identidad no se reveló, pero que expresaba su posición a través de Carlos Leone, un ex directivo de Acindar y accionista minoritario de Paraná Metal.

El gremio espera ahora que entre mañana y pasado el Ministerio de Trabajo de la Nación intervenga en el conflicto, más aún cuando en el actual orden de cosas es altamente improbable que la autopartista reabra sus puertas el próximo jueves, como había sido anunciado en principio.

En relación al meneado argumento de los salarios que perciben los operarios de Paraná Metal, el secretario general de la UOM, Alberto Piccinini, aclaró que "sólo unos 60 compañeros, con más de 30 años de antigüedad y adicionales por calorías y trabajo peligroso, cobran unos 4.500 pesos".

Salarios."El salario promedio es de entre 2.200 y 2.500 pesos, una suma que ni siquiera alcanza para que los compañeros puedan vivir dignamente. Hay empresarios que no tienen conciencia social", sostuvo el histórico dirigente metalúrgico.

En este marco, ayer fue un día de intenso movimiento en la sede de la UOM. Por un lado, una junta de delegados de la autopartista trataba de definir los pasos a seguir en las próximas horas, ante el agravemiento del conflicto.

Por otra parte, directivos y representates del sindicato metalúrgico mantuvieron reservadas reuniones con posibles inversionistas que podrían contribuir a reactivar la producción de la empresa. "Son empresarios de esta zona y ligados a la actividad metalúrgica", revelaron.

Dice la empresa.Sin embargo, desde el directorio de la empresa emitieron un comunicado en el que expresan que "en noviembre la empresa pagó a sus operarios $ 4.103.004, en ese lapso el salario promedio fue de $4.799. Como se demostró, el costo laboral incide en un 41 por ciento en el costo total de fabricación de la firma".

En otro párrafo subrayan que "la crisis económica internacional afectó a la planta y sobre todo a la industria automotriz " y aclara que la propuesta de la empresa es "garantizar la máxima escala salarial del convenio UOM, lo que implica una baja salarial del 30 por ciento".

Hasta antes de su "parada técnica", Paraná Metal —que convocó a concurso de acreedores— fabricaba en su planta villense blocks de motores, tambores y discos de frenos, carcazas de diferencial, tapas de cojinetes, volantes y cubrerruedas. Sus principales clientes son Ford Argentina, Ford y Volkswagen de Brasil e International Engines South América. El 95 por ciento de su producción se exporta.

Desde el 16 de diciembre los trabajadores permanecen con sus familias en una carpa en el ingreso fabril. Allí recibieron las fiestas. Anoche organizaron el segundo festival musical solidario, donde la entrada voluntaria era un alimento, leche en polvo o pañales.

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