Sábado 29 de Enero de 2011
Un hombre de 30 años que estaba preso en la cárcel de Piñero consiguió escapar de la guardia que lo había trasladado a su casa de barrio Las Flores en el marco de una salida autorizada. Se trata de Federico Eduardo Rivero, alias Paio, con celebridad ganada dentro y fuera de su territorio por se líder de Los Garompa, una de las pandillas rivales de Los Monos en la pelea por el control de la droga y los robos en ese sector del sur de la ciudad.
La evasión se produjo ayer a las 9.30 de la mañana cuando Federico Rivero fue llevado a su casa en barrio Las Flores por un vehículo del Servicio Penitenciario de la provincia (SPP) a raíz de un acercamiento familiar convalidado por el juzgado de Ejecución Penal. Este tipo de salida son de carácter legal excepcional y se producen, por ejemplo, cuando un familiar de un detenido está imposiblitado de desplazarse hasta la unidad de detención, en especial por casos de enfermedad. En el caso de Rivero tenía concedida una salida al mes por dos horas con custodia al domicilio de la madre.
Paio Rivero cumplía una condena de quince años de prisión por los delitos de robo calificado y resistencia a la autoridad, según refirió ayer el director del SPP, Mariano Bufarini.
El escape. Ayer a la mañana con aval judicial un vehículo del SPP con un chofer y dos guardias condujo a Rivero a la casa de la madre. “Dentro del domicilo se dio una situación de violencia de parte de la familia del interno con gente que estaba dentro de la casa. Esa circunstancia fue aprovechada por el interno para irse por una puerta trasera. Es una información muy preliminar y el hecho según fue relatado no está claro”, consignó Bufarini.
Federico Paio Rivero fue detenido por última vez el 22 de mayo de 2007 por averiguación de captura en Viamonte y Ayacucho. En esa ocasión, según refirieron fuentes policiales, dijo llamarse Matías Miguel Romano. En su poder tenía un revólver calibre 22 con 7 cartuchos intactos. Al chequear su prontuario en la comisaría 4ª no saltó una identidad con ese nombre. Pero la verificación del registro dactiloscópico deteminó que era Federico Eduardo Rivero, afincado en el barrio Las Flores y sindicado como líder de la banda de Los Garompas,
El control con su verdadero nombre reveló que pesaban varios pedidos de captura y que tenía copiosos antecedentes delictivos. “Tiene una carpeta llena de antecedentes pero aquí no lo puedo tener porque hay detenidos algunos pibes vinculados a Los Monos y su presencia puede generar problemas”, aseguró por entonces a este diario quien era el titular de la comisaría 4ª, Fernando Torres.
Paio, según consignaban fuentes de la Unidad Regional II en 2007, se quedó con el liderazgo de Los Garompas después del atroz crimen de Fernando Corso, apodado Gordo Pel, cuyo cadáver mutilado apareció en marzo de 2004 en un descampado de la zona oeste de la ciudad. l