Domingo 02 de Septiembre de 2012
Las autoridades del hospital Padilla de Tucumán ordenaron la autopsia al cuerpo de la mujer que fue dada por muerta 10 horas antes de que se produjera su verdadero deceso, lo que derivó en una investigación interna para determinar lo sucedido.
Nélida Genoveva González, de 76 años, fue declarada muerta por los médicos del hospital, quienes entregaron una constancia provisoria a sus familiares para que iniciaran los trámites para la sepultura mientras se completaba el certificado de defunción.
En la morgue de la funeraria, Angel Ramírez, el yerno de la mujer, acompañó a los empleados que preparaban el cuerpo y cuando quiso acomodar el brazo derecho de la mujer, escuchó un resoplido. "¡Está viva!", gritó el hombre, quien fue tranquilizado por los empleados que le aseguraron que estaba muerta. El hombre sin embargo corrió la sábana que tapaba el cuerpo y escuchó la fuerte respiración. "Eran como ronquidos", relató.
"Todos se agolparon alrededor de ella. Los médicos forenses no lo podían creer", recordó Ramírez.
Al constatarse que la mujer estaba con vida fue trasladada nuevamente al centro médico, donde falleció 10 horas más tarde del momento que figura en la primera constancia de defunción.
El director del Padilla, Juan Pablo González, confirmó que se esperan los resultados de la autopsia para determinar lo que realmente pasó, mientras se lleva adelante un sumario interno.
"En las guardias se viven muchas situaciones y una posibilidad es que haya tenido una apnea prolongada", explicó el director del centro de salud.
El caso es investigado por la fiscalía de Instrucción VII, a cargo de Arnaldo Suasnábar, en tanto que los familiares de la mujer sostuvieron que quieren saber que es lo que pasó.
González había sido internada el jueves pasado en el Padilla para ser tratada porque tenía un tumor en el estómago y debían operarla, pero se descompensó y en esas circunstancias fue dada por fallecida antes de tiempo. l (Télam)
Incógnita
En el hospital Padilla nadie podía explicar a los familiares de la mujer dada por muerta antes de su fallecimiento real lo que había pasado. "Tres residentes nos dijeron que no sabían lo que ocurrió. No hay diagnóstico. Nos faltaron el respeto constantemente a los familiares", dijo Mariana Fuentes, nieta de Nélida González. En el último certificado de defunción entregado a los familiares consta que la mujer había fallecido a causa de un paro cardiorrespiratorio.