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En sus 15 años de trayectoria, Lo Lumvrise se definen como “cuatro amigos que se divierten”

Hernán Cigno, Andrés Rovetto, Pachi Fontana y Pelu Taborda nunca imaginaron que eran capaces de divertir a tanta gente. Y suman otra función el 23 de agosto.  

Sábado 19 de Julio de 2014

La risa golpeó la puerta de Lo Lumvrise, y pasó nomás, casi sin pedir permiso. Hernán Cigno, Andrés Rovetto, Pachi Fontana y Pelu Taborda nunca imaginaron que eran capaces de divertir a tanta gente. Por eso hoy, a 15 años de la creación del grupo, ellos salen a celebrarlo. “Ni la más optimista de nuestras madres pensó que llegaríamos hasta acá”, dijo Rovetto. “Somos cuatro amigos que salimos a divertirnos”, agregó Fontana, dos de los integrantes que dialogaron con Escenario para contar algunos pincelazos anecdóticos de este cumpleaños disparatado, como debe ser.

   La imagen en los afiches y en las promos de la tele los muestra a los cuatro, con sus caballeras teñidas de pelirrojo, y con los típicos vestidos largos de fiesta de 15. Esos que las adolescentes mueren por lucir cuando llega el esperado cumple.

   Lo Lumvrise decidieron tener su propia fiestita con “Esspertos en parejas”, en rigor, el penúltimo espectáculo del cuarteto humorístico (el más reciente es “Hasta que la tele nos separe”), un formato que eligieron con la idea de llevarlo de gira. La cita es esta noche, a las 22, en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223), y al momento de la redacción de esta nota se confirmó que debido a la demanda de entradas ya se sumó otra función en la misma sala, para el sábado 23 de agosto. Una prueba más que evidente de que Lo Lumvrise siguen con la costumbre de multiplicar carcajadas.
   
Numerología. Los números son fríos, pero a la hora de hablar de ellos, levantan temperatura. Ya vieron sus shows más de 70.000 personas; otras 300.000 los disfrutaron en escena como parte de “Stravanganza/Estados del Tiempo”, espectáculo encabezado por Flavio Mendoza; 20.000 personas en un día clickearon el video en homenaje al Pocho Lavezzi, que el grupo subió a Youtube en medio de la euforia mundialista hacia el futbolista sex symbol. Y eso que lo hicieron como un juego, bah, como suelen hacer todo. Pero los juegos, se sabe, son para entretener, y ellos la pasan bomba. Quizá en esa explosión está la clave del buen presente del grupo.

   Lo Lumvrise llegaron a los 15 años y ya suman 4 nominaciones (y siguen los números) a los premios Estrella de Mar como mejor agrupación humorística en la temporada marplatense, ciudad que también les dio cierta bendición para que su nombre tomara peso propio.

   A la hora de preguntarle a Pachi qué representa para él cumplir una década y media como parte del grupo, responde con una palabra: “Asombro”. Y tras una pausa, continúa a modo de reflexión: “Uno mira para atrás y ve las cosas que pasaron y te vas dando cuenta de los logros. Recuerdo aquel año 99 cuando todo empezó jugando a hacer reír a la gente en la calle en Mar del Plata, y después trabajamos en todos los bares de Rosario”.

   Y continuó en tono nostálgico: “Me acuerdo el primer día cuando golpeamos la puerta del teatro Broadway. Fuimos un grupo que arrancó jugando, te pasa con la vida misma, cuando ves a un chico y le decís «pensar que te tuve en brazos y ahora tenés 15 años y estás peludo» (risas). Hoy en día estamos plantados en una profesión que, además, nos da de comer a los cuatro, la verdad que no caigo”.

   Pachi Fontana hace cinco años que vive en Buenos Aires, su mujer es porteña y con ella tiene dos hijos. Andrés Rovetto también vive en Baires, las otras dos patas del grupo, el Negro Cigno y Pelu Taborda, viven en Rosario. Otra forma de jugar, dos acá y dos allá, eso a veces lo hace más complejo y otras más divertido. Y el grupo va.

Cómo pescar un nombre. El nacimiento del nombre mal escrito del grupo tiene también una historia. Así como Vilma Palma e Vampiros había surgido de una pintada callejera en medio de una protesta gremial en la década de los 90, Lo Lumvrise nació también de una frase cotidiana, dedicada en este caso a la venta de lombrices para la pesca.

   “En pleno momento de búsqueda de nombres —cuenta Pachi— cada uno anotaba en un papelito diez ideas de nombres distintos y no salía nada, hasta que Pelu llega y comenta que vio un cartel en el club de pescadores de Cortada Mangrullo, en el que se leía “Venta de lumbrise”, sin la ese final y con ese en vez de la letra c”. «Ese ignorante puso un cartel mal escrito, ¿podés creer?», decía enojado, y después empezamos a jugar con la palabra y a reírnos de cómo hablábamos y de cómo nos comíamos las eses los rosarinos, y ahí quedó Lo Lumvrise. Después nos arrepentimos un poco porque en las notas que nos hicieron nos pusieron mil nombres distintos, pero con el tiempo quedó y ya está”.

   A su turno, Andrés Rovetto, dice lo suyo. “El 20 de mayo del 99 fue una fecha que pusimos para festejar, para tomar una cerveza y brindar de manera simbólica, porque cuando se formó el grupo ni siquiera estábamos los cuatro como integrantes iniciales”, relata a manera de génesis del grupo.

   “Los primeros que arrancaron fueron Pelu y el Negro, junto a otros dos integrantes que estuvieron poco tiempo, se colgaron y se fueron, tenían 17 y 18 años, recién salían de la secundaria. Después se suma Pachi, compañero de escuela de Pelu, y estuvieron los tres un año y pico, y más tarde me incorporo yo, el último, que era compañero del Negro en El Teatrillo, y ahí quedó conformado Lo Lumvrise como somos ahora”, recordó.

   Rovetto agregó que “el grupo tiene 15 años desde que se gestó la idea de proyecto. Ni la más optimista de nuestras madres ha pensado nunca que podríamos estar tantos años viviendo de esto, sentimos que por algo nos encontramos los cuatro en el mismo momento y en el mismo lugar con el deseo puesto en la misma intención”, en una expresión casi mística.

   El camino transcurrido hizo que cada uno fuera dejando los empleos que le hacían un guiño al bolsillo pero no al placer, para apostar a lo que realmente era de ellos: “Fijate que dejamos nuestros trabajos, Pachi se fue de la EPE, yo repartía tarjetas y también dejé, y empezamos a hacer barcitos, y lo que ganábamos ahí lo invertíamos en publicidad para que empiece a sonar el nombre del grupo”.
Y agregó: “No había una fórmula, fue todo por impulso y ganas, lo probamos y funcionó. El deseo y la intención de querer vivir de esto hizo que a través del tiempo se mantenga y acá estamos”.

La tan mentada rosarinidad fue otra de las claves para que Lo Lumvrise pesquen la mejor respuesta del público, de aquí y de allá.

“En Mar del Plata poníamos la frase ‘humor rosarino’ y, la verdad, no hay un estilo rosarino, como sí lo tiene el cordobés. Pero lo que sí llega es eso de que si es rosarino es bueno, más allá de que sea una actuación humorística o música”, dijo Rovetto. “Es algo artístico _siguió_ y se genera en el inconsciente colectivo una sensación favorable. Nos pasó en Mar del Plata, cuando la gente decía “son rosarinos, cómo no los voy a ir a ver si son talentosos”. Y celebró que, por suerte, pudieron ser profetas en su tierra: “Ahora le cambió la cabeza al público y confía en el artista local”.

Primero la risa. Pachi le escapa a los rótulos cuando se ubica el estilo del grupo dentro del humor costumbrista. “Mirá, nos han dicho muchas cosas de nuestro éxito, pero lo único que pensamos es en divertirnos nosotros, ése es el primer objetivo. Si la pasamos bien nosotros, nos causa gracia y nos divertimos, inevitablemente se transmite al público”, dijo Fontana. “La gente ve que no hay cuatro actores pasando letra arriba del escenario, sino que mira a cuatro tipos amigos que se divierten juntos y la pasan bien en cada función. Te lo digo de corazón, no te vendo humo, a la gente le llega esa energía, esa buena onda que mandamos desde arriba del escenario, eso se transmite y genera sonrisas”, completó la idea.

   En la misma sintonía, Rovetto agregó: “Hay un humor directo con la platea y no hay muchas vueltas. Si te sentás en una butaca, nosotros vamos a hacer todo para que te rías, no hay mucha metáfora”.
  Pachi, Andrés, Pelu y El Negro le siguen dando entrada a la carcajada. La puerta sigue abierta, como quince años atrás. Lo que viene es la próxima carcajada, y, como dice Rovetto “hacer todo para que te rías”.

Quizá ésa sea la mejor metáfora de Lo Lumvrise.

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