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En Santa Fe hay más de 600 chicos que viven separados de sus familias

Un estudio del Foro de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Sennaf) reveló que en el país hay 14.675 chicos separados de sus familias que viven en instituciones o en hogares solidarios.

Domingo 01 de Julio de 2012

Un estudio del Foro de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Sennaf) reveló que en el país hay 14.675 chicos separados de sus familias que viven en instituciones o en hogares solidarios. De ellos 647 son de Santa Fe, lo que ubica a la provincia como el sexto distrito en cantidad de niños que ingresan a sistemas de protección. A nivel nacional hay menos chicos que otros años sin cuidados parentales y para el informe se trata de un dato "alentador" para avanzar en una política de derechos. En sintonía, desde la Dirección de Niñez santafesina evaluaron los números de la provincia como el resultado de "una fuerte política de revinculación de los chicos con su familia de origen".

¿Cuántos son los niños sin cuidados de su familia? ¿Dónde viven? ¿Quién tomó la decisión de separarlos? ¿Cómo los tratan y qué va a pasar con ellos? De estas preguntas partió el relevamiento que se hizo de junio de 2010 a junio de 2011 en el país. El estudio apuntó a conocer en qué medida se aplica la pauta, acordada por las provincias, de restringir la separación a casos extremos.

El estudio arrojó que uno de cada mil niños y adolescentes de Argentina están separados de su familia. Son chicos que sufrieron maltrato, abuso o abandono y que permanecen en institutos o con familias sustitutas, mientras se intenta revertir la situación que los vulneró. Muchos logran volver a su casa, otros se independizan cuando cumplen la mayoría de edad y algunos son adoptados por otras familias.

En la estadística, la provincia no aparece entre las jurisdicciones con mayor cantidad de niños en programas de cuidado. Del total nacional, el 65 por ciento reside en sólo cuatro distritos: la provincia de Buenos Aires, con 5.958 chicos; Chaco, con 1.251; la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 1.029; y Córdoba con 1.107. En el quinto lugar figura Mendoza con 722.

El sexto distrito es Santa Fe, donde al cerrar el informe había 647 niños y jóvenes alejados de su familia y al cuidado de la Dirección de Niñez. Desde el área consideran que es un indicador bajo y que "se debe a una fuerte política de revinculación del niño con su familia ampliada, como tíos o abuelas, donde permanecen mientras se trabaja con la familia de origen", opinó Joaquín Blanco, secretario de Coordinación de Políticas Sociales. También destacó el rol de prevención que ejercen escuelas, centros de salud y organizaciones sociales en la detección de situaciones tempranas, lo que evita que los chicos sean retirados de su casa.

"Estos números nos hablan de los casos detectados por Niñez, pero no de que no fueron detectados", analizó el juez de Familia Nº 5, Marcelo Molina, quien remarcó que en Santa Fe "se está operando sin la vigencia del viejo régimen del patronato, con una legislación superadora" que se adapta a la ley 26.061 de protección de los derechos de los niños, sancionada en 2005. Es uno de los 12 jueces de Familia de Rosario que realizan el control de legalidad cuando Niñez solicita que un chico sea alejado de su casa. Señala que estas medidas casi siempre alcanzan a chicos pobres, un dato que también puntualizó el estudio nacional.

La mayoría de los chicos santafesinos que están bajo esas medidas de protección viven en instituciones. En organizaciones públicas o privadas que tienen convenio con la provincia habitan 533. Un menor número, 114 chicos, está al cuidado de familias solidarias, un programa que se reimpulsó este año con voluntarios. Representan el 0,07 por ciento de la población menor de 18 años de la provincia, según el censo de 2010. El porcentaje está entre los nueve más bajos del país.

Un aspecto positivo del estudio es que Santa Fe no figura entre las provincias que mantienen tensiones con el Poder Judicial al resolver las medidas de protección. "Estamos haciendo un trabajo común. Hasta hoy no encontramos una medida no fundamentada. Los problemas tienen que ver con los tiempos. Y hay carencias que sólo se corrigen con una asignación de presupuesto para trabajar de manera acorde", dijo Molina. La prolongación de plazos es, justamente, uno de los aspectos que Unicef recomendó revisar en todos los distritos. El máximo legal para resolver la situación del niño (el regreso con su familia ampliada o la adopción) es de un año y medio, pero no siempre se cumple. Blanco señaló que "falta mucho por hacer" ya que varios adolescentes viven en instituciones desde la era del patronato: "Llevan seis o siete años dentro del sistema, no se trabajó su vinculación con la familia y son situaciones complejas de resolver".

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