En Rosario se puede elegir
El 13 de enero pasado nació mi segunda hija Amanda. Surge en mí la necesidad de escribir estas líneas para agradecer a mi médico Hugo Constanti (Chiche), hijo de Domingo, médico obstetra vanguardista del parto respetado, que tuvo su clínica Madres Felices en Rosario.

Martes 07 de Mayo de 2013

El 13 de enero pasado nació mi segunda hija Amanda. Surge en mí la necesidad de escribir estas líneas para agradecer a mi médico Hugo Constanti (Chiche), hijo de Domingo, médico obstetra vanguardista del parto respetado, que tuvo su clínica Madres Felices en Rosario. Con mi pareja le propusimos a Hugo parir en un banquito de parto (silla de madera con forma de herradura en la sentadera), enseguida nos dijo que sí, y la institución también nos acompañó en nuestra decisión. Y así fue, Amanda nació a las 4.30 en un pujo, no hizo falta más porque la fuerza de gravedad nos da una mano a las mujeres cuando parimos sentadas. Apenas nació la abracé y así, piel con piel, la vi por primera vez. Cuando Hugo terminó de higienizarme no hubo necesidad de cortes ni de heridas, me paré y cambié a mi nuevo amor. Todavía recuerdo cuando la enfermera me dijo: “¿Querés cambiarla vos? En 25 años, es la primera vez que veo a una mamá cambiar a su bebe”. Qué bueno que son los cambios, que agradecida que estoy a mi médico Hugo y al Sanatorio de la Mujer que hicieron posible ese maravilloso momento que elegí tener, así lo quise y gracias a estas voluntades lo logramos. Gracias a todos.

Carolina Alvarez / DNI 23.317.94