Domingo 09 de Noviembre de 2008
Hasta mediados de la semana pasada ingresaron este año a los Tribunales de Rosario casi dos mil expedientes con solicitudes de disolución de matrimonios, un promedio de casi doscientas por mes. Esta cantidad muestra una curva ascendente en los últimos años.
Para algunos especialistas, lo que reflejan los números tiene directa relación con el crecimiento demográfico, mientras que otros creen que las parejas se animan a romper viejas estructuras e imposiciones familiares, y deciden ir cada uno por su lado. Se habla de una tendencia de autonomía, individualismo y realización personal que deja en segundo plano el valor familiar. En su mayoría, los casos albergan un alarmante nivel de violencia.
Según el registro oficial de la mesa de entrada de los tres juzgados de familia, en diez meses y algunos días entraron 1.914 pedidos de rupturas matrimoniales.
Fuiste vos. No, vos. La lectura de los guarismos muestra que hay un número significativo de divorcios contenciosos (776 expedientes) en los que se busca al culpable de la ruptura y su causa: adulterio, instigación al delito, injurias, abandono o violencia.
A la par, se encolumnan los 1.120 casos de separación conjunta, que solamente buscan terminar el trámite sin focalizar los motivos ni los culpables. "He visto a mucha gente llorar ante el final de un proyecto común", aportó de todos modos Lidia Bustamante, jueza del Tribunal Colegiado de Familia Nº 4.
En tanto, la separación contenciosa (15 casos) es marcadamente inferior. Se solicita, por ejemplo, cuando hay enfermedad de uno de los cónyuges. No disuelve el vínculo y no habilita volver a contraer enlace.
Como contrapunto, en las oficinas del Registro Civil de la ciudad piden turno para contraer enlace anualmente un promedio de 4.200 novios. "Esa tendencia no se ha modificado sustancialmente en los últimos años", dijo la titular de la regional sur ese organismo estatal, Mercedes Borzani.
Si bien esos números no son absolutos, marcan una tendencia. Mientras al mes dan el sí ante el juez una 350 parejas, otras casi doscientes deciden separarse.
Con o sin papeles. Para algunos la familia –como institución– está en crisis debido a la pérdida de los valores con los que fue concebida, y ligan ese fenómeno a una tendencia individualista, de crecimiento personal y autogestión. El supuesto sentimiento amor que gestó esa pareja, no puede batallar frente a los deseos de independencia.
Según la mirada de algunos jueces y una especialista en derecho de familia, la estadística saca a la superficie distintas realidades.
Por encima de la ley. Mientras ve pasar cientos de endebles matrimonios por su escritorio plagado de conflictos, la opinión de Bustamante es más bien sociológica y casi despojada de todo fundamento jurídico. "La gente que se ama y quiere estar junta lo hace con papeles o sin ellos, y también los que pretenden separarse. La Justicia es un soporte. La vida está por encima de las leyes, explota por delante de todo", dijo la magistrada a La Capital.
La jueza vinculó el crecimiento de los divorcios a que la clase media "perdió el miedo a decir, a denunciar. La mujer de un profesional ahora dice que la engañan, no se calla. Se rompieron ciertas estructuras. No obstante, puede ser que haya un mínimo incremento, pero también un crecimiento demográfico impresionante".
Más violencia. Un aspecto preocupante que devela conflictos sociales que persisten a pesar del divorcio fue aportado desde la mesa de entradas del fuero de Familia.
"Los niveles de violencia que se evidencian en las causas son realmente alarmantes. Ahora cuando se ordena una exclusión de hogar o una prohibición de acercamiento no se sabe cómo eso va a terminar", dijo María Rita Basso, titular del área.
Incidentes. Ese indicador fue corroborado también por el juez Ricardo Dutto, integrante del Tribunal de Familia Nº 5. "Es realmente impresionante la cantidad de escritos (incidentes) que se ingresan en cada causa. Este año llegamos a 21 mil. Eso refleja cierta conflictividad. Hasta que se aprobó la ley de divorcio, hace 21 años, estaba todo un poco más tranquilo, no existían los niveles de conflictividad social que hay hoy", indicó.
Internaciones. Dutto no soslayó otro indicador que surge de las causas. "En 1985 ordenábamos una internación por año debido a desórdenes psíquicos de algún miembro de la familia. En la actualidad, son tres o cuatro al mes en cada juzgado".
Finalmente el juez dijo que no hay más cantidad de separaciones, y coincidió con Bustamante. "Ante un crecimiento poblacional muy acelerado y la gran demanda de Justicia que existe hoy en día, pareciera que la estructura actual no es suficiente", estimó.