Domingo 03 de Marzo de 2013
Hace 16 años, un día como ayer, el asesino Sebastián Pira atropellaba y mataba a dos chicas (Celeste y Daniela) en la intersección de las calles Salta y Oroño. Nuestras vidas cambiaron desde ese 2 de marzo de 1997, y también nuestra visión de esta sociedad enferma: automovilistas irresponsables, cobardes y asesinos. Instituciones que se ocupan de la seguridad y que evidentemente no funcionan; y la justicia, lenta, inepta y corrupta, que favorece a los delincuentes e infractores. Las sillas vacías cada vez son más… ¿Y qué podemos dejarles a nuestros hijos? ¿Es posible que una persona no pueda ser rastreada y encontrada en la era de la tecnología? ¿Es posible que una familia defienda lo indefendible y no tenga valores? ¿Es posible que la justicia falle alguna vez a favor de las víctimas? ¿Es posible que esta sociedad enferma alguna vez pueda curarse?
Celia Gladis Haiek Quiroga