Jueves 10 de Diciembre de 2009
Hace 10 años asumía el gobierno la Alianza, con De la Rúa como presidente, el que durante toda su campaña nos preguntaba "Alguien quiere seguir con esto", en alusión a una década de menemismo, plena de impunidad, amiguismo, corrupción y entrega del patrimonio nacional a manos privadas. Lo que tarde supimos es que De la Rúa sí quería seguir con eso, a juzgar por su actitud cuando tuvo oportunidad de cortar por lo sano y erradicar la corrupción. Las coimas en el Senado y la designación de Cavallo como ministro de Economía dieron por tierra con las esperanzas de la sociedad argentina depositadas en ese gobierno, que finalmente terminó sumiendo al pueblo en la miseria.
Y fue la semilla del clima de violencia e inseguridad con que hoy nos encontramos. Pasó una década, más de la mitad de la misma de gobierno "K", con sus negociados para los amigos, corrupción, pobreza, exclusión e inseguridad. Y hoy, como hace 10 años, el pueblo argentino vuelve a depositar su esperanza frente a un cambio de gobierno. Aunque sabemos que no es tal, ya que sólo se modifica la composición del Congreso. Queda entonces en manos de estos nuevos legisladores (¿realmente nuevos?) demostrar que la democracia es una forma de vida útil también para el común de la gente, la que pone el lomo y paga sus impuestos, capaz de incluir, alimentar, educar, brindar salud, dar trabajo, seguridad y devolver la esperanza, plasmando los postulados fundantes que hace un cuarto de siglo expresara Raúl Alfonsín con su célebre frase: "Con la democracia, se come, se cura y se educa".
Jorge Colaccini,
d20@rosariarte.com.ar