Domingo 30 de Diciembre de 2012
Los 133 prisioneros condenados a muerte en Japón quieren conocer el día de su ejecución con antelación y piden que no se les ejecute por ahorcamiento, según un estudio publicado ayer.
La mayoría de condenados a muerte que esperan su ejecución piden estar informados con antelación de la fecha y no conocerla el mismo día, como hasta ahora, según el sondeo realizado entre septiembre y noviembre por Mizuho Fukushima, vicepresidenta de la liga parlamentaria para la abolición de la pena de muerte.
Dos prisioneros fueron ejecutados el pasado mes de septiembre, llevando el número total de ejecuciones en 2012 en Japón a siete.
De los 78 condenados a la pena capital que respondieron al sondeo, 51 dijeron que querían conocer la fecha de su muerte con antelación, en su mayoría para poder despedirse de sus familias con suficiente antelación.
Más de la mitad de condenados pide además que las ejecuciones no se hagan por ahorcamiento sino por inyección letal, indica el estudio publicado por la agencia de prensa Kyodo.
Japón es junto a Estados Unidos la única democracia occidental industrializada que aplica la pena de muerte, política criticada por los gobiernos europeos y por las organizaciones de defensa de los derechos humanos.