En Inglaterra, un aficionado halló 52.500 monedas romanas
El tesoro del siglo III, de oro y bronce, está valuado en unos cinco millones de dólares

Viernes 09 de Julio de 2010

Un cazador de tesoros encontró unas 52.500 monedas romanas, uno de los hallazgos más grandes de su tipo en Gran Bretaña, dijeron funcionarios ayer.
  El tesoro, valorado en 5 millones de dólares, incluye cientos de monedas con la imagen de Marco Aurelio Carausio, quien a finales del siglo III usurpó el poder para proclamarse emperador de lo que hoy es Gran Bretaña y el norte de Francia.
  Dave Crisp, un cazador de tesoros con un detector de metales, encontró las monedas en abril último en un campo del condado de Wiltshire, al suroeste de Inglaterra, según indicaron integrantes del consejo del condado de Somerset y de un departamento del Museo Británico encargado con este tipo de descubrimientos.
  Las monedas fueron enterradas en una gran vasija de cerámica cuya boca estaba a sólo 30 centímetros de la superficie. Se especula que primero fue enterrada la vasija y luego volcaron las monedas, que en total pesan unos 160 kilos, puesto que de otro modo la vasija se hubiese roto.
  Crisp dijo que detectó una señal “curiosa” mientras recorría el campo con su detector de metales que lo impulsó a empezar a cavar.
  “Metí la mano, saqué un poco de lodo y había una pequeña pieza radial, una moneda romana de bronce, muy, muy pequeña, aproximadamente del tamaño de una uña”, dijo Crisp en una entrevista con la BBC. Sacó unas 20 monedas antes de descubrir que estaban en una gran vasija y juzgó que necesitaba la ayuda de un experto.

Fructífera espera. “Debido a que el señor Crisp resistió la tentación de desenterrar las monedas, los arqueólogos del consejo del condado de Somerset excavaron cuidadosamente la olla y su contenido, lo que permitió que se preservara una constancia importante sobre las circunstancias de su entierro”, dijo Anna Booth, una integrante del consejo.
  El forense de Somerset, Tony Williams, comenzó ayer una investigación para determinar oficialmente si el hallazgo queda sujeto a la ley de tesoros, un paso formal para la determinación de un precio que deberá pagar cualquier institución que desee adquirir las piezas.
  El hallazgo de las monedas sigue al descubrimiento el año pasado de un tesoro de monedas anglosajonas en el centro de Inglaterra. El llamado Tesoro de Staffordshire incluyó más de 1.500 objetos, la mayoría hechos de oro.
  Las monedas pertenecen al período que va del 253 al 293 D.C., año en que el autoproclamado emperador Carausio fue asesinado por su ministro de Finanzas.
  “Sólo hay que limpiarlas un poco para separarlas del amasijo de barro en el que están pegadas”, dijo Crisp.
  Los arqueólogos consideran que las monedas contenidas en la vasija fueron los ahorros de toda una comunidad que las ofrendaron a sus dioses. Pero no hay rastros de ningún asentamiento ni cementerio en las cercanías del hallazgo.
  Roger Bland, director del Servicio de Antigüedades del Museo Británico, consideró que el hallazgo “nos lleva a repensar la naturaleza de tales tesoros. La idea es que representan una riqueza que se ocultó en momentos difíciles o para hacer frente a periódicas invasiones de sajones o irlandeses.
  Ahora, el museo de Somerset espera poder adquirir el tesoro descubierto por Crisp a un precio de un millón de libras esterlinas, siempre y cuando lo permita el Museo Británico.
  No está claro cuánto de ese monto por las 52.500 monedas de oro y bronce le corresponde a su descubridor, Dave Crisp. l