Martes 07 de Septiembre de 2010
El 30 de agosto leí con alegría en la página 3 de este diario que después de 16 años La Opera de Rosario sigue creciendo, y no dejo de recordar a mi gran amigo Rubén Botta, quien fue el mentor y el creador de esta iniciativa que aún continúa. Su deseo principal era que la Opera llegue a todas las clases sociales y que sus puestas en escena se hagan totalmente por gente rosarina. No olvido sus salidas diarias con su portafolio para recorrer distintos lugares donde conseguir apoyo de empresas, políticos, amigos, etcétera. El querido maestro, como lo llamaban alumnos y amigos, ya no está a nuestro lado desde hace 6 años (07-09-2006). Por eso desde mi humilde lugar pido a Adriana Acosta y Marcelo Aronna, que continuaron con su idea, que no dejen de homenajearlo y recordarlo año tras año como un grande, que es lo que fue. Nosotros, su familia de corazón, su ahijado Agustín, Juan Ignacio, Lalo, yo y sus grandes amigos, seguiremos llevándolo en nuestros recuerdos con el mayor de los cariños.
Analía Vallado, analiasu@hotmail.com