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En Francia la ultraderecha confirma en las urnas su avance en los sondeos

La crisis europea.  El Frente Nacional de Le Pen supera a los dos desgastados partidos tradicionales: el socialismo y el neogaullismo. Ganó el ballottage en una elección departamental.

Lunes 14 de Octubre de 2013

Unas elecciones locales en Francia confirmaron en las urnas lo que las encuestas anticipaban: el ascenso imparable de la ultraderecha del Frente Nacional (FN) a primera fuerza política. Ayer, el FN ganó la segunda vuelta de la elección del departamento de Brignoles frente a la coalición neogaullista Unión por una Mayoría Popular (UMP).

"Todos los candidatos de los otros partidos se unieron para evitar nuestra victoria pero a pesar de eso el FN se impuso. Es algo nuevo", afirmó la líder del partido ultraderechista, Marine Le Pen poco después de conocerse los resultados del cerrado escrutinio. El candidato del FN, Laurent Lopez, se alzó con el 53,9 por ciento de los votos contra el 46,1 por ciento de la conservadora Catherine Delzers en una elección cuya participación alcanzó el 45 por ciento del padrón. Hace una semana, en la primera vuelta, Lopez había obtenido una nítida diferencia frente a la conservadora Delzers de 40,4 por ciento de los votos contra el 20,8 por ciento.

Según analizaron diversos especialistas, la extrema derecha ganó con la misma cantidad de votos que en 2011, pero la diferencia es que en esa primera vuelta la participación fue extremadamente baja, del 33 por ciento. En agosto de 2012, el Consejo de Estado anuló la elección de 2011 que había consagrado al comunista Claude Gilardo por solamente 13 votos de diferencia ante el candidato de ultraderecha. Por ese motivo la elección debió realizarse nuevamente este mes, dos años después. El diminuto departamento o cantón de Brignoles es el segundo en poder del FN, junto al de Carpentras-Nord, en el sudeste francés.

Eliminado en la primera vuelta, el gobernante Partido Socialista (PS) lanzó un llamado a un "frente republicano" para "impedir la victoria de la extrema derecha". Sin embargo, el PS y el resto de los partidos de izquierda no lograron su objetivo. Más aún, a cinco meses de las elecciones municipales generales, el PS, que mantiene su dominio territorial, acumula ocho derrotas en legislativas parciales y tres en cantonales en el último año.

El sondeo. En un contexto europeo de crecimiento de las ultraderechas, potenciado por la crisis económica y el desprestigio de la clase política, esta semana el ultraderechista FN sorprendió al liderar por primera vez un sondeo de opinión de cara a una elección nacional publicado en un medio de prestigio. "La encuesta que da miedo", tituló el jueves pasado su edición el semanario político le Nouvel Observateur, de tendencia progresista.

Según el sondeo, el FN obtendría el 24 por ciento de los votos por delante de la coalición conservadora Unión por una Mayoría Popular (UMP), que alcanzaría un 22 por ciento y del gobernante Partido Socialista (PS), que sólo amasaría un 19 por ciento de los votos para la elección nacional que en mayo próximo determinará los diputados que representarán a Francia en el Parlamento Europeo. Las elecciones europeas de mayo de 2014 (sistema proporcional), serán precedidas por las municipales en marzo, en las que el FN podría volver a sorprender al lograr pequeños municipios, aunque el sistema de ballotage probablemente permitirá al PS mantener su predominio territorial.

Izquierda fragmentada. La crisis económica y el alejamiento de las clases obreras (ver aparte) han puesto en crisis al socialismo francés. Pero a su vez la "gauche" tradicional de línea dura y anticapitalista también se hunde, favoreciendo la cohesión del FN. El viejo Partido Comunista Francés (PCF), que fue el segundo partido de Francia en tiempos de auge del stalinismo y luego del eurocomunismo, se ha convertido en un "grupúsculo gesticulante" entre otros grupúsculos, como el Nuevo Partido Anticapitalista (2 por ciento intenciones de voto), el Frente de Izquierdas (que une al PCF y otros grupúsculos, que no suman juntos más del 10 por ciento de intenciones de voto), y los ecologistas que oscilan entre el 5 y el 6 por ciento.

Ese arcoiris de izquierdas radicales electoramente minoritarias refleja con precisión la ausencia de liderazgo, el vacío de ideas, los enfrentamientos fratricidas y el alejamiento histórico de los obreros y del antiguo voto popular. El socialdemócrata PS y todas las izquierdas tienen menos votos obreros que la extrema derecha del FN. Se habla al respecto de vacío político-cultural. Un gobierno socialista, el de François Hollande, donde abundan los "burgueses" muy acomodados con patrimonios muy por encima de la media nacional, dice representar a una Francia "popular" que vota sin embargo mayoritariamente al FN de Jean-Marie Le Pen y su hija Marine Le Pen.

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