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En Francia Hollande lanza un plan de ajuste por 30.000 millones de euros

El socialista presidente galo destacó que dos tercios serán por aumento de impuestos. El objetivo es reducir el déficit fiscal a 3 por ciento en 2013. También impulsa una reforma laboral.

Lunes 10 de Septiembre de 2012

París. — El presidente de Francia François Hollande lanzó por televisión un plan de ajuste por 30.000 millones de euros. Según el propio mandatario, será "el esfuerzo económico más grande de los últimos 30 años. Hay que encontrar 30.000 millones". Hollande habló al país a través de una entrevista en un noticiero de televisión. La parte mayor del esfuerzo la pagarán los contribuyentes: se aumentarán los impuestos en 20.000 millones de euros, los otros 10.000 saldrán de recortes del presupuesto. Hollande también prometió una reforma laboral para bajar el desempleo, que ya supera el 10 por ciento, más de tres millones de personas.

La presión fiscal de Francia, en el 42,5 por ciento del PBI en 2010, ya es de las más altas de Europa, pero Hollande en su campaña electoral había prometido elevarla para los ricos y empresas. El objetivo final es en cualquier caso "ortodoxo": reducir el déficit fiscal del 4,5 por ciento del PBI este año a 3 por ciento el año próximo.

Hollande habló de un plan que llamó "de recuperación", que prevé un mix de aumentos impositivos y recortes o congelamiento del gasto público, además de reducir las previsiones de crecimiento para su país para 2013 a apenas 0,8 por ciento, en lugar del 1,2 por ciento previsto anteriormente. Hollande dijo que los incrementos impositivos serán divididos en mitades los hogares de altos ingresos y las empresas.

Impuesto del 75 por ciento. Además confirmó su plan de establecer un impuesto del 75 por ciento sobre ingresos anuales personales de más de un millón de euros, y aseguró que "no habrá excepciones", después de que se dijera que planeaba eximir a los deportistas y los artistas. Hollande dijo que le ordenó a su gobierno que elabore un borrador de presupuesto para 2013 basado en una previsión de crecimiento de "menos del uno por ciento, específicamente del 0,8 por ciento". El mandatario también presentó un pronóstico revisado para 2012, en el que dijo que el crecimiento estará "apenas encima del cero por ciento", en comparación con la previsión anterior de 0,3 por ciento. Hollande señaló que el presupuesto del año próximo será el más duro en 30 años. "Mi misión es un plan de recuperación y el plazo es de dos años", señaló.

Pero Hollande remarcó que la mayor parte del ajuste de 30.000 millones de euros necesario para reducir el déficit al 3 por ciento el año próximo estará conformada por aumentos impositivos. Además, reveló que se ahorrarán 10.000 millones de euros en gasto público, pero manteniendo estable el nivel de gasto. "No gastaremos ni un euro más en 2013 que en 2012", aseguró Hollande.

El presidente francés prometió además buscar un acuerdo con los sindicatos sobre reformas laborales para fines de 2012 y así poner freno al creciente desempleo, que actualmente es del 10,2 por ciento. Hollande reclamó a los sindicatos que hagan el esfuerzo para llegar a un compromiso sobre la reforma del mercado de trabajo. Así, "los empleados estarán mejor protegidos y las empresas podrán adaptarse" a la competencia. Para Hollande, el sistema debe ser "más flexible y al mismo tiempo más protector de los empleados".

La entrevista televisiva, la segunda desde que asumió el cargo en mayo, tenía como objetivo acallar las críticas por el lento ritmo de reformas del mandatario. Hollande admitió que necesita "acelerar" la implementación de su programa. El presidente no habló en un discurso formal al país, sino en una entrevista en el noticiero del canal TF1, en la hora de mayor audiencia. La emisión buscó retomar la iniciativa política y recordar a una opinión pública desanimada a pocos meses de iniciada su presidencia que no todo son malas noticias y que el nuevo gobierno merece crédito, por lo hecho en Europa y por haber cumplido algunas de las 60 promesas anunciadas en campaña, como el regreso de la jubilación a los 60 años. En esto los franceses parecen dar la razón al presidente, porque el 58 por ciento piensa que está cumpliendo lo que dijo en campaña, según los sondeos.

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