Martes 28 de Abril de 2009
"Ayer llegamos en un vuelo a Buenos Aires y pensamos que por venir de México tomarían medidas especiales en la aduana", dijo el médico rosarino Jorge Galíndez a La Capital.
"Pero sólo nos dieron un papelito para registrar el nombre y apellido, vuelo, y algunas consultas sobre tos y fiebre. El formulario lo entregamos con el pasaporte, y nada más", explicó. "De todas formas, al llegar a Rosario me comuniqué con el Hospital Escuela Eva Perón para anoticiar sobre el hecho", explicó el jefe del Servicio de Clínica Médica, de dicho establecimiento.
"No experimenté síntomas, y estoy bien de salud, pero no tomé contacto con pacientes, porque es una responsabilidad no transmitir riesgo", señaló.
Dijo que el jueves llegaron a México y en el aeropuerto la gente miraba los televisores que difundían el alerta.
El médico, que participó en Baja California de un encuentro sobre sida, explicó que "colegas mexicanos dejaron el lugar para ir a los hospitales donde trabajaban".
"De regreso, en el aeropuerto mexicano ya habían tomado medidas más estrictas y nos dieron barbijos", señaló.
Remarcó que "el Estado debe tomar conocimiento de que viajamos a México. Creía que en Ezeiza nos separarían de otros vuelos para ver si había afectados, dar indicaciones y alertar sobre cómo actuar si aparecen los síntomas de la enfermedad".