Viernes 26 de Febrero de 2010
El alto consumo de Viagra en la Argentina generó un fenómeno que es seguido con atención por los especialistas: hay cada vez más hombres jóvenes que no pueden tener sexo si no toman la pastilla. En el país ya hay adictos al Sildenafil.
Muchos hombres comenzaron a consumirlo regularmente porque creen que permite mejorar el handicap en la cama y obtener una erección más firme. Y terminaron sufriendo de "dependencia psicológica".
Según los expertos, como en cualquier adicción, la persona se termina volviendo "esclava". "Se desespera si no tiene la pastilla y directamente no puede funcionar", explicó el sexólogo Adrián Sapetti, presidente de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana. De acuerdo con los laboratorios que lo comercializan, no hace mal enviciarse con el Viagra. Eso sí: siempre es mejor abstenerse de tomarlo junto con otra medicación.