Lunes 08 de Abril de 2013
Eternos rehenes del monopolio fiel al deplorable y precario servicio que habitualmente brinda la empresa Monticas, también me defraudó esta Semana Santa. Eternos rehenes de monopolios como este, ya que la citada empresa es la única que viaja de Rosario a Mina Clavero, contratamos con unos amigos para viajar en estos días festivos. Televisores en blanco y negro, asientos hiperangostos, la calefacción sin funcionar, que no obsequian siquiera caramelos a quienes pagamos 280 pesos por cada pasaje, son algunos de los detalles que hacen al confort de los antiquísimos coches de Monticas, en los que viajamos a medias y largas distancias. Continuando con las bondades del producto, y para afianzar su prestigio, el coche que debía salir de Mina Clavero de regreso a Rosario, a las 22.15 horas, lo hizo dos horas más tarde. La versión de un empleado de otra empresa de transporte, ya que Monticas no tiene oficina allí, fue que otro colectivo se descompuso en Villa Dolores, y aquél se demoró socorriéndolo. Señores de la Empresa de Transporte Monticas, a saber: 1) Los coches de vuestra empresa no están en condiciones de socorrer a nadie. 2) Los pasajeros, presos de su abuso, quienes estábamos desde antes de las 22, en la terminal de Mina Clavero, tomando frío, con criaturas, y obligaciones laborales que cumplir puntualmente, no tenemos por qué hacernos cargo de vuestras desconsideradas decisiones. 3) Ante situaciones “fortuitas”como ésta, corresponde que, al menos, se nos informe; o que tengan la deferencia de contestar los llamados de quienes intentábamos comunicarnos para obtener alguna explicación. 4) Traten de hacerle entender al chofer, digno empleado de esta empresa, quien llegó de muy mal genio, que de ninguna manera estábamos dispuestos a llevar en brazos, durante nueve horas, a mi hijo de dos años, dado que pagamos su pasaje completo. (Por este acto de rebeldía, tuvimos que esperar al colectivo siguiente, ya que aquél sólo subió a 14 pasajeros, elegidos arbitrariamente por este señor). 5) Hacer uso y abuso de un monopolio que hoy los beneficia; sólo los posiciona en el lugar de la soberbia y la dejadez; y esto no es buen síntoma para una empresa que brinda servicio y pretende continuar en el mercado, conservando un nombre que en su momento tuvo mucho prestigio.
Natalia Lorena Vacca, DNI 24.980.433