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"En el golf argentino hay lugar para más jugadores"

Se crió en una casa donde el dinero no alcanzaba. Ocho hermanos, de origen humilde. A los nueve años Vicente el Chino Fernández empezó como caddy (auxiliar de golfistas) para "juntar unos...

Jueves 26 de Septiembre de 2013

Se crió en una casa donde el dinero no alcanzaba. Ocho hermanos, de origen humilde. A los nueve años Vicente el Chino Fernández empezó como caddy (auxiliar de golfistas) para "juntar unos pesos". Muy pronto se hizo jugador, superó incluso una dificultad física de nacimiento y luego se consagró como profesional. Vivió por el mundo casi treinta años y ganó todo: 93 torneos.

Ahora, como miembro directivo de la Asociación de Profesionales de Golf de la Argentina (PGA), impulsa la 76º edición del Campeonato Argentino de Profesionales de Golf que se jugará en San Isidro desde el 30 de septiembre al 6 de octubre.

—¿Qué relevancia tiene este campeonato de golf?

—Mucha, se juega la historia. Son 76 años. El golf argentino es muy reconocido en Latinoamérica, somos maestros.

—Al golf lo juegan muy pocos, pero es un deporte muy conocido. ¿Se le debe a Roberto De Vicenzo la popularidad y el cariño de los argentinos?

—Lo de Roberto fue muy importante, pero, además, el golf tiene la virtud de unir los extremos de la pirámide social. La gran mayoría de los profesionales fuimos caddies por necesidad. Para arrimar unos pesos a la familia. Entonces este deporte permite que un joven caddy, de procedencia humilde, de pronto comparta cuatro o cinco horas con un gran empresario o artista famoso jugador. Ahí se genera un contacto de mucha intensidad, una relación afectuosa que no sucede en ningún otro orden de la vida. En ese vínculo se comparten opiniones sobre la cancha y el juego.

—¿El buen jugador de golf nace y se hace? ¿En cuánto depende de su preparación física?

—El talento es innato, pero luego hay que agregarle una disciplina muy fuerte. No hay nadie que le diga al golfista qué es lo que tiene que hacer. Y en eso cuentan los valores de este deporte, que son muy parecidos a los valores de la vida. Luego, la preparación física, una buena dieta y el cuidado personal. Si al talento se suma la preparación, el resultado será mucho mejor.

—Es común ver jugadores de golf en una forma física regular, al menos en apariencia. Sin un entrenamiento equiparable a otros deportes competitivos. ¿En el golf el entrenamiento físico importa poco?

—No, importa y mucho. Aquel que juega bien si además está entrenado jugará mejor. En apariencia el golf parece pasivo. Pero en la cancha se necesita resistencia.

—Esta nueva edición del Campeonato Argentino de Profesionales del Golf "Copa Osde" busca promover al deporte, acercar al público en general. ¿En la Argentina faltan jugadores, faltan canchas para jugar o hay un equilibrio?

—En la Argentina tenemos cada vez más canchas con muy buenas condiciones. Lo que faltan son jugadores, incorporar jóvenes. Por eso necesitamos dar clínicas, enseñar a jugarlo.

—¿El país tiene ciudades o zonas más propicias para la emergencia de jugadores de golf?

—En cantidad y calidad, las provincias argentinas son las grandes productoras de jugadores de golf. Rosario, por caso, se destaca a través de Ricardo González, que lleva la bandera de la ciudad por el mundo. Eso se explica, en parte, porque las canchas son más accesibles para los jugadores. Están a 15 minutos del centro de las ciudades. En cambio en Buenos Aires hay que viajar mucho para jugar al golf, es un deporte caro en ese sentido.

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