En el arribo a Rosario, el plantel bajó del avión y se dirigió rápido a Arroyo Seco
El aeropuerto internacional de Fisherton no escapó a los festejos que envolvieron el regreso de Central y que tuvieron como protagonistas excluyentes a los hinchas.

Martes 21 de Mayo de 2013

El aeropuerto internacional de Fisherton no escapó a los festejos que envolvieron el regreso de Central y que tuvieron como protagonistas excluyentes a los hinchas. Miles de simpatizantes plagaron en la madrugada la aeroestación con un único fin: recibir el plantel que venía desde Jujuy. Claro que para todos ellos la fiesta no fue completa, ya que los jugadores fueron subidos directamente a un micro que los esperó en la pista y sacados por una de las puertas laterales para evitar el contacto. Esto fue lo que causó cierto fastidio, pero lejos estuvo de empañar el festejo.

Fue todo azul y amarillo, con una presencia desde hora muy temprana. Mucho antes de que despegara el chárter desde Jujuy, ya había gente en el aeropuerto. Muchos con la ñata contra el vidrio del primer piso, que mira hacia la pista; muchos otros, los más, apiñados afuera, a puro grito, rodeando el Canallabús que estaba estacionado a modo de señuelo, ya que los futbolistas nunca lo abordaron.

A la 1.10 ya del lunes, el vuelo de la empresa Andes tocó suelo rosarino y de inmediato los jugadores, que venían en las primeras filas de la nave, se bajaron y fueron dirigidos rápidamente por la policía hacia un micro que estaba bien guardado, bajo techo, al lado de la pista, lejos de la visual de los hinchas. Mientras, afuera seguía el carnaval auriazul, que cesó mucho tiempo después de que los simpatizantes se enteraran que el plantel ya había dejado el aeropuerto.

A Maxi, un chiquito de 8 años, que disfrutaba del ascenso pero también por estar en el festejo, no le gustó mucho el no haber podido ver a los jugadores, pero su padre rápidamente intento calmarlo diciéndole que mucho más importante era lo que el equipo había logrado. Así, como ellos se fueron todos. Mascando un poco de bronca, pero sabiendo que lo obtenido en la lejana Jujuy era más fuerte.