En defensa del peronismo
Como lo hago habitualmente, aprovecho este espacio que tenemos todos los rosarinos para contestarle ahora al señor "Pocho" Maineri, quien en una carta publicada el 3 de septiembre hace gala...

Martes 14 de Septiembre de 2010

Como lo hago habitualmente, aprovecho este espacio que tenemos todos los rosarinos para contestarle ahora al señor "Pocho" Maineri, quien en una carta publicada el 3 de septiembre hace gala de su marcada antinomia con el campo popular y aprovecha su nota para criticar duramente y sin ningún tipo de fundamento histórico al general Juan D. Perón. Así es como muy suelto de letras dice que el eslogan básico del peronismo era "Alpargatas sí, libros no" y se apresura a decir "...maravillosa percepción de un estadista, para el futuro de grandeza de una nación pretender que sin ciencia pero con alpargatas se alcanzaría la meta tan anhelada de bienestar popular...". Precisamente lo que Maineri desconoce dentro de su pensamiento antiperonista y de derecha es que a la luz de las distintas interpretaciones históricas esa frase se convirtió en una afirmación de identidad y de valoración de la clase obrera argentina, y al mismo tiempo de oposición a quienes representaban la cultura letrada y accedían a todos los bienes simbólicos de la cultura -libros, escuelas, universidad-, de los que no participaban y estaban marginados quienes eran los "cabecitas negras". Esto es tan así que dentro de la articulación de educación y política en el pensamiento peronista, las imágenes y textos que las acompañan, nos persuaden de la íntima y necesaria vinculación entre alpargatas y libros, o sea entre las herramientas del trabajo y las herramientas de la lectura, instrumentos estos que hermanados son imprescindibles en toda revolución política, social y cultural. No quiero terminar estas líneas sin decirle a este señor que para su pensamiento debo ser un utópico de izquierda que incursiona en el campo del populismo como el actual gobierno de la presidenta Cristina Fernández, que usted tanto critica y defenestra, pero de algo muy seguro estoy, y esa seguridad me la da la convicción y la integridad de mis ideas, que me permiten decirle que no estoy enganchado a ningún "furgón de cola de la historia", y tampoco no "derrapo" ante la conveniencia y el oportunismo complaciente. En última instancia, tenga mucho cuidado usted de no seguir derrapando tanto hacia la derecha porque se va a caer de la historia.

Fausto Riéffolo, DNI. 11.447.038 frieffolo@yahoo.com.ar