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En Cuba ya se puede comprar el 0 km, pero a un precio exorbitante

El valor de los vehículos, en algunos casos superior a u$s200 mil, sorprendió a los eventuales clientes. El salario básico en la isla ronda los u$s30.

Sábado 04 de Enero de 2014

Decenas de cubanos entraron por primera vez ayer a una concesionaria de autos cero kilómetro, después que el gobierno liberó la venta de vehículos nuevos. Pero a un precio de 91.000 dólares por un pequeño Peugeot 206 pocos salieron al volante de un automóvil nuevo, un sueño todavía inalcanzable para la mayoría en esta isla de gobierno comunista. "Gano 600 pesos cubanos al mes (unos 30 dólares). Eso significa que me muero y nunca voy a poder tener un auto nuevo", dijo Roberto González, un chofer que observaba los flamantes autos en una concesionaria Peugeot de La Habana.

El gobierno del presidente Raúl Castro eliminó desde ayer el requisito de una "carta de autorización" para comprar cero kilómetro, que por más de 50 años las autoridades entregaron selectivamente a profesionales, funcionarios o deportistas como reconocimiento por sus méritos y poder adquisitivo. Pero para sorpresa y desazón de la gente los precios de los vehículos son astronómicos. Un flamante Peugeot 4008 salió ayer a la venta en 239.250 dólares en la comercializadora estatal SASA de La Habana, mientras que el fabricante francés lo ofrece en sus catálogos en Europa desde 34.150 euros (unos 46.000 dólares). En Argentina, su precio oscila entre 236.500 pesos y 334.479 pesos. "¿Qué trabajador aquí en Cuba tiene ese dinero?", protestó Diego, un oficial de marina mercante de 68 años que tenía una autorización, ahora innecesaria, para comprar un vehículo nuevo por poco más de 2.600 dólares. En la concesionaria que visitó en el barrio habanero de Miramar el precio más bajo de un coche usado 2007, un VW Polo, era de 25.000 dólares. "Muchos años guardando dinero en el banco, que es el requisito que te piden para que ahora metan a los trabajadores el precio que le están metiendo", se quejó Diego.

La nueva normativa permite a los cubanos comprar vehículos nuevos o de pocos años de uso a los concesionarios del Estado. Hasta ahora, los isleños sólo podían comerciar libremente entre particulares con autos usados. Al anunciar la medida a mediados de diciembre, el gobierno cubano señaló que daría "prioridad" para la compra de vehículos nuevos a aquellas personas que tuvieran en su poder una de las autorizaciones previas que dejaron de regir ayer. También Mayté Escalante, una ama de casa, descarta comprar un vehículo nuevo. Su "carta de autorización" era para comprar un auto de 5.300 dólares, más o menos el dinero que tenía previsto gastar. "Es descarado", se quejó sobre los precios.

Décadas de restricciones para adquirir autos nuevos hizo que los cubanos se las ingeniaran para mantener en circulación miles de imponentes Ford, Buick y Cadillac de la década de 1950 y los más modestos Ladas y Moskvitch soviéticos. Y también hizo florecer un mercado ilegal donde algunos revendían las codiciadas cartas para comprar un OK. Castro ya había autorizado en 2011 la compra-venta de usados como parte de su gradual apertura de la economía estilo soviético de la isla. Y la venta de 0 km debe beneficiar al Estado, que importa los vehículos directamente o vía emprendimientos mixtos con empresas extranjeras. Además de autos, desde ayer los cubanos pueden comprar motores y carrocerías de autos, motos y minibuses nuevos. El gobierno dijo que utilizaría las ganancias para mejorar la dilapidado sistema de transporte público de la isla. "Ni los Ferrari tienen estos precios en el mundo", protestó Juan Martínez, un médico frente a una concesionaria. Después de que el gerente de una agencia dio la bienvenida a los clientes y les mostró la lista de precios, una mujer preguntó: "¿Hay bicicletas?".

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