Jueves 18 de Junio de 2020
En Central hay un plan. Es el viejo anhelo de hacer del fútbol una línea conductora desde la primera división hasta la última categoría de inferiores. Que todos los entrenadores estén imbuidos de una misma idea, de un mismo norte. Y, por supuesto, el que comande esa nave no puede ser otro que el técnico de la primera división. Muchas veces se intentó, en Arroyito y en otros clubes, con mayor o menor éxito, pero allí donde hubo una coherencia entre el relato y los hechos fue donde la cosecha fue gruesa. Ese es claramente el norte que marcó la dirigencia canalla, que tuvo la primera señal inequívoca en la no renovación del contrato de Diego Cocca y que seguramente seguirá cuando anuncie a Cristian González como el sucesor. No hay apuro, el campeonato parado y las modificaciones en cuanto a los descensos de las próximas temporadas le dan plafón para conformar el mejor conjunto de mando. Pero aunque no se diga, no hay otro candidato más importante que el Kily. Es su momento, es quien representa mejor que nadie eso de ir por todos hombres de la casa. Tiene la espalda de su enorme trayectoria como jugador, dos años de experiencia en la reserva y el deseo de dar el salto.
A Central lo va a dirigir gente del club, de eso no hay ninguna duda. Y el Kily González es el número uno. No tiene prácticamente competencia. Ayer quedó descartado el nombre de Pablo Andrés Sánchez, el hoy entrenador de Oriente Petrolero de Bolivia. “Tenemos un gran respeto por Vitamina, pero hoy no lo vemos para que retorne. En un futuro seguramente será”, confiaron desde las entrañas canallas. Al que sí pueden darle algunas fichitas es a Patricio Graff, el técnico de O’Higgins de Chile desde este año. El Patito viene precedido por una gran tarea en Coquimbo, pero en Rancagua este año las cosas no le salieron tan bien. Igual, está bien considerado. ¿Puede haber otro nombre? Quizás, pero nada hace desviar la sensación de que Cristian González será el elegido.
El Kily González además hace ya dos años que está al frente de la reserva y, más allá de los resultados que recién fueron muy buenos este año, se lo elogia por el gran trabajo que hizo con el selectivo. Y, por supuesto, ya consideran que está capacitado para dirigir a la primera división. Además, un dato no menor, esta conducción le abrió las puertas de trabajo en el anterior mandato y siempre lo pensaron para un futuro en el banco de primera canalla.
“Este es el momento”, confiaron en las esferas auriazules, de emprender ese ideario con gente de la casa, que se identifique con un proyecto. Cuando el Kily asumió en la reserva fue para reemplazar a José Chamot, quien a la vez había tomado la primera cuando se fue Leonardo Fernández. El Gordo no había hecho carrera en Central como jugador pero sí hizo una importante tarea como técnico en inferiores y en la reserva y eso le valió su paso por primera división, donde cosechó muy buenos puntos, aunque primero debió ser interino antes de ser ratificado. Así que esta dirigencia ya tiene la experiencia de darles el mando a técnicos de abajo.
Eso sí, la conducción canalla apunta también a que el Kily, sin experiencia como técnico de primera, esté rodeado por un preparador físico de mucha experiencia, porque creen que la sociedad DT-PF es un valor de conjunto. En ese sentido trascendieron dos nombres de peso en la historia canalla: Guillermo Cinquetti, que trabajó con Miguel Angel Russo y no fue llamado para acompañarlo en Boca, y Ernesto Colman, que lo hizo con Eduardo Coudet pero no formó parte del cuerpo técnico del Chacho en Inter de Porto Alegre. Y se podrían sumar a Damián Hernández, el actual profe de Cristian González, y Diego Ordóñez, su ayudante de campo.
Hasta la semana próxima no habría novedades pero el norte que eligió Central está trazado. Y todos los caminos conducen a que el Kily González será el próximo entrenador canalla.
La prioridad es Marco Ruben
La dirigencia espera que el 30 de junio finalice el contrato de Diego Cocca para así tener la libertad de anunciar al nuevo DT. Pero a la vez esa fecha límite es la que lo mantendrá en vilo, porque la prioridad es definir la continuidad de Marco Ruben. Y todo depende del jugador, que aún no dio una respuesta sobre si seguirá vistiendo la camiseta canalla desde esa fecha o bien hasta pueda retirarse del fútbol. Igual, en Central son optimistas de que siga una temporada más.
El 9 canalla, que en octubre cumplirá 34 años, tiene en sus manos una propuesta económica acorde a los tiempos que corren en Arroyito y que la dirigencia está convencida de que no será obstáculo para renovar, ya que en otra ocasión aceptó rebaja salarial y además su decisión pasa más por una cuestión personal. Central quiere a Ruben sí o sí para encarar el nuevo proyecto y esperan una respuesta afirmativa pronto.