En busca de una solución
Una historia común en estos últimos tiempos de gran crecimiento edilicio a la que se menosprecia con la consabida respuesta “donde se construye, algo siempre se destruye”.

Sábado 22 de Marzo de 2014

Una historia común en estos últimos tiempos de gran crecimiento edilicio a la que se menosprecia con la consabida respuesta “donde se construye, algo siempre se destruye”. Aseveración ni siquiera aceptable en el caso de propiedades muy viejas, abandonadas o deshabitadas, pero menos aún si se trata de viviendas en vigencia. Todo comienza en diciembre de 2011, constatación del estado de la medianera del edificio, una gentil reunión informativa. Meses después, una columna desde el aire y luz, comienza a subir. Fines de 2012, nos hacen saber del envío de notas a Obras Particulares señalando invasión de nuestro edificio en el terreno en construcción y el inicio del expediente por diferencias encontradas en los planos. Nos desconciertan términos del escrito “su manifiesta ilegalidad obstruye la continuación de la construcción” , cuando existimos desde 1982 y sabemos que en su certificado de verificación de límites y amojonamiento de la Municipalidad no figura nuestra supuesta transgresión. No obstante las dificultades citadas, sigue la obra sin más novedades que los daños materiales ocasionados en casi todos los departamentos y la alteración permanente del ánimo de los vecinos. Otra vez diciembre, pero de 2013, la frutilla del postre o el castigo por invasores, los tres pisos que nos superan atrapan el conducto de ventilación de los baños que debe airear por los cuatro puntos cardinales y los cables de los canales de televisión quedan “emparedados”. Y así llevamos tres años de un accionar confuso regido por la prepotencia más que por el deseo de acordar mientras seguimos esperando que un funcionario competente se digne a visitarnos para corroborar lo expresado.

Ada Pesenti Buccella
DNI 5.988.185