Sábado 23 de Febrero de 2013
Mi nombre es Claudio, tengo 47 años y vivo en Rosario. Les cuento mi hermosa historia y la búsqueda de mi origen, que me conformo con sólo saber un nombre, el de mi madre biológica, para que en cada agradecimiento a esa mujer que me dio a luz pueda ponerle ese nombre. No existe ningún punto de rencor ni busco ningún interés de justicia ni económico, pues todo lo realizo desde el gran amor y, por ende, nada borrará mis vivencias, ni mi crianza, ni el gran amor hacia mi madre adoptiva. Aunque, no puedo entender por qué tanto ocultamiento a través de los años; pero bueno, hoy estoy orgulloso de ser quien soy y de emprender desde hace cinco años esta búsqueda de origen. Les cuento mi historia para también poder ayudar a aquellos que están buscando su propia historia, y que lo hagan desde el amor, sin juzgar ni condenar un suceso del pasado, pues todos los que estamos ahora necesitamos llevar luz a aquellos que ya no están. Mi madre no podía tener hijos y con mi padre decidieron adoptar. Una pariente de mi abuela, Elvira Rey de Mendoza (que colaboraba diariamente con la iglesia San Francisquito de calle Cafferata al 2500, Rosario) le avisa a mis abuelos que yo ya había nacido y les dio una dirección para que me vayan a buscar. En un anochecer frío de junio de 1965, un taxi se detiene frente a la casa de Laprida 2953, casa de mis abuelos adoptivos. Ellos, Lucas Lazarte y Carmen Mendoza de Lazarte, descienden del vehículo conmigo en brazos. Durante esa noche había un eclipse de luna. Días posteriores mi madre Hilda me tiene por primera vez y hasta hoy me continúa brindando ese amor de madre. Muchas hipótesis mi mente ha construido, pero la más fuerte puede ser que una muchacha adolescente, ya en su cuarto mes de gestación, la hayan traído de otra localidad, víctima de una violación o de un amor no correspondido y haya quedado embarazada, y fue a dar a luz el día 7 u 8 de junio en una casa particular de alguna partera o médico. Quizás le hayan dicho que su bebé nació muerto y que era una niña. El tema es que a esta chica la habrán convencido fácil con la excusa de "nosotros arreglamos todo". En esta historia aparece un médico, actualmente jubilado, llamado Jorge Teijeiro, de especialidad obstetra. Pero siempre reivindico a mis dos madres, una que tuvo la valentía de parirme y la otra de criarme. Cualquier dato que se pueda aportar les agredeceré escribir a claudiohgazzera@yahoo.com.ar. Muchas gracias
Claudio Gazzera