En base a los resultados, el Central del Chacho debe seguir creciendo
Ante Tigre no apareció el juego que Eduardo Coudet esperaba de sus dirigidos, pero los triunfos ayudan para trabajar y potenciar virtudes en el plantel canalla.

Lunes 23 de Febrero de 2015

Nada mejor que ir armando sobre bases sólidas. Y a este Central se le está tornando moneda corriente poder manejarse entre las exigencias de un fútbol argentino tan competitivo en medio de la venia que entregan los resultados. Para cualquier técnico esto debería ser importante. Para Eduardo Coudet mucho más. Es que se trata de un entrenador que está haciendo sus primeras armas y que en dos partidos lleva la misma cantidad de triunfos. Mejor imposible. Pero en medio de esa satisfacción hay una vuelta de tuerca que el Chacho debe empezar a darle a su equipo y que tiene que ver con el volumen de juego que él y sus dirigidos pretenden. Porque lo de Tigre fue apenas regular, amén de la victoria, que cuenta por supuesto. Y si se toma como una pata flaca del agónico triunfo en el Gigante es precisamente por algunas consideraciones que el propio entrenador realizó en la previa del encuentro, en medio de un convencimiento acerca de que ese juego asociado que prácticamente no había aparecido contra Racing sí iba a hacerse presente en la segunda fecha. Tampoco sucedió. Pero, claro, como se sumó de a tres hoy ese tema ocupa y no preocupa. De allí la yapa del DT para seguir trabajando sobre la base de los resultados.
  Para iniciar cualquier análisis pormenorizado del fútbol desplegado por Central el sábado en el Gigante alcanza con citar una pequeña frase de Coudet en el pospartido. “Lo ganamos a lo Central, que no es mi idea, sino la de cerrar un partido con mucho más fútbol”. ¿Cuál fue el mensaje entre líneas? Que el rendimiento lejos estuvo de convencerlo y que muy poco de lo planificado se había podido llevar a la práctica. Porque así como se hizo gala de la versión utilitaria del equipo en el Cilindro de Avellaneda también hubo una gran ilusión en relación a que frente a Tigre ya se jugara a otra cosa. El intento estuvo, pero no así el resultado de ese intento.
  Pero claro, Central jugó dos y los ganó. Y la gente se fue del Gigante el sábado montada en la cresta de una ola que viene revolviendo la ilusión. Y es entendible que a muchos poco les importe con qué argumentos se va logrando cada triunfo. Coudet eso lo sabe a la perfección porque lo dejó en claro a minutos de haber terminado el partido. Pero debe saber también que además de los seis puntos que hoy apuntalan, en el arranque de la semana deberá pararse frente al grupo sabiendo que el trabajo hacia ese salto de calidad en cuanto al juego no debe claudicar.
  Sonaría impensado y hasta un cierto grado de exigencia desmedida pretender que Central hoy exhiba su maquinaria con todas sus piezas aceitadas y debidamente ensambladas. No lo logra el equipo de Coudet ni ningún otro equipo. Sí el Chacho tiene una herramienta a favor, a la cual echar mano para que el trabajo resulte mucho más productivo en el menor tiempo posible: los resultados.
  Es que así como en la semana pasada se habló de la calma con la que podía trabajar el técnico canalla en la búsqueda de la inserción de aquellos futbolistas que habían quedado afuera en el debut, hoy se puede hablar de ese período de gracia del que puede disponer Coudet para hacer que la cosa desde lo futbolístico se afiance.
  Hoy se respira un aire de tranquilidad. Esa tranquilidad que sólo pueden entregar los buenos resultados, amén de que las producciones no colmen todas las expectativas. Y es a partir de ese bálsamo desde donde resulta mucho más placentero pararse para otear el panorama, realizar análisis más sesudos y meterle pilas para mejorar. Porque esta historia que recién comienza todavía tiene capítulos inconclusos o aún no resueltos. Pero a los que seguramente es mejor abordarlos desde la confianza que otorga el saber que ningún punto quedó en el camino. Una base no sólo nada despreciable, sino indudablemente propicia de capitalizar.

El Canalla trabajará en un césped más alto al habitual

Desde hoy Central pondrá en marcha la maquinaria futbolística de cara al partido del sábado ante Crucero del Norte. Y lo hará con una particularidad: el plantel se entrenará mayoritariamente en una cancha con césped más alto de lo habitual para aclimatarse a lo que puede ser el campo de juego en Misiones. Además, desde la dirigencia evalúan la posibilidad de elevar un pedido a la AFA para que se respete la altura del césped, aunque no hay ningún ítem reglamentario que hable específicamente de la altura de la gramilla, sino que todo se reduce a la consideración del árbitro, que es quien determina, como en caso de lluvia, si el terreno se encuentra apto para disputar un encuentro.
  Teniendo en cuenta que el próximo sábado el equipo de Coudet debe viajar a Misiones, el cuerpo técnico decidió prepararse de una manera especial. Es por eso que la cancha número 2 del predio de Arroyo Seco se viene preparando. Se le dejó crecer el césped más de la cuenta y es allí donde el Chacho tiene previsto realizar la mayoría de los entrenamientos, básicamente la práctica de fútbol y los trabajos tácticos.
  Por supuesto, se tratará sólo de un acondicionamiento, ya que el piso no es el mismo. El estadio de Crucero del Norte tiene un césped brasileño, cuya hoja es mucho más ancha que la gramilla que se utiliza en el resto de las canchas del fútbol argentino.
  Tigre ya pasó por suelo misionero y la altura del césped, que impedía que la pelota corriera de manera normal fue el tema del que más se habló. Ahora le toca a Central, que al menos intentará realizar una preparación que lo vaya poniendo en clima.

Esta semana llegará la respuesta de Nike

La propuesta que Central le realizó a Nike hace dos semanas todavía no fue contestada por parte de la empresa que viste a los canallas. Recién para esta semana se espera la contestación para ver si son aceptados algunos cambios que fueron propuestos por la dirigencia canalla. Sí se estima que podría modificarse el tema de las regalías, que pasarían a ser trimestrales y no anuales.