Empresas inescrupulosas
Quiero expresar mi insatisfacción, abuso y manipuleo por parte de las empresas de servicios de telefonía que no nos brindan un buen servicio. Meses atrás, se me exhibe en mi facturación...

Viernes 15 de Noviembre de 2013

Quiero expresar mi insatisfacción, abuso y manipuleo por parte de las empresas de servicios de telefonía que no nos brindan un buen servicio. Meses atrás, se me exhibe en mi facturación mensual lo siguiente: un cargo adicional vago, claro ante mí, con un monto de 48 pesos de una supuesta "suscripción a Contenidos y Mensajería Trivia Exclusiva", la cual jamás solicité y nunca exigiría, ya que no gusto de aquellos servicios. Apenas logré comunicarme con la empresa a través de un telefonista, hice mi reclamo. Su respuesta fue de forma desentendida, sin poder resolverme la situación y acusándome de no tener un preciso control de mis salidas. Paciente ante la situación, comenté: "Señorita, insisto, quiero poder resolver este error figurado en mi facturación; cómo lo soluciono y, por favor, no me responda que no hay solución porque de alguna manera me tiene que ayudar". Tras finalizar la llamada, anoté sobre mi factura el precio a pagar, ante un cuentas rápidas más cercano, dictado por la empresa. Pasaron tres meses. Seguía en la misma situación que en el primero, con una diferencia, si no abonaba este plus se me daría de baja la línea. Lo mismo. Undécimo llamado. "Señor, esto que usted me comenta, ya me lo dijeron más de diez veces. Estoy cansado de que me digan que ya fue dado de baja el servicio y vuelva a aparecer en mi factura este cargo plus como si nada hubiese pasado". Su respuesta fue: "No tengo más herramientas para brindarle señor". Esta última frase, fue la gota que derramó el vaso, al saber que estaba ante una situación que me obligaba a tener que remunerar obligatoriamente sin siquiera disfrutar de un servicio nunca exigido, por los siguientes meses. Pagada mis cuentas "imaginarias" obligatoriamente y pasados ya cinco meses, me dirijo a la Dirección General de Comercio Interior y Servicios (Defensa del Consumidor) en la ciudad de Rosario, donde presenté una denuncia exclamando mi condición, enojo, reclamo y detalle de la misma en la que me encontraba. Al poco tiempo llega mi factura, donde ya no aparecía aquella suscripción. A pesar de sentir haber resuelto la situación, no lo fue, porque la empresa me debe el exceso que aboné durante cinco meses y de no ser un excesivo número, es algo que no corresponde. Y si se lo hacen a una persona, también se lo hacen a las 18 millones más que tienen como usuarios. Hagan la cuenta. Con todo esto, lo que quiero expresar es que sabiendo de cientos, miles y hasta millones de personas que están extenuadas por tantos y variados argumentos similares a estos, es que debemos hacer valorar nuestros derechos, que parecen estar extinguiéndose. Reclamemos y no sintamos como pérdida de tiempo exigir lo que nos corresponde, porque parece ya costumbre aguantar todo lo que estos semejantes monstruos empresariales vestidos de números y objetivos a cumplir nos imponen, en un presente con olor a frustración y derrota.

Leonardo Martín Ambrosini