Viernes 12 de Agosto de 2011
Las estaciones de servicios Shell de Rosario, así como las del resto de la provincia, Córdoba y norte de Buenos Aires, dejarán de estar en manos de la petrolera angloholandesa en los próximos meses, lo que puso en alerta al Sindicato de Empleados de Estaciones de Servicios de Rosario. El secretario general del gremio, Ismael Marcón, detalló que "son unos 140" los trabajadores de estas bocas de expendio de combustible, y explicó que "en principio los gerentes de estas estaciones están garantizando que, al momento de la venta a otros operadores, los empleados sean retomados en sus puestos de trabajo", pero sin antigüedad.
Rosario y Santa Fe no serían los únicos puntos del país donde "la petrolera se desprende de sus activos, sino también en provincias como Córdoba y Buenos Aires", explicó Marcón; y detalló que es Rimidan SA, una de las dos operadoras oficiales que Shell tiene en el país y que opera las estaciones de servicios propias de la compañía, la que "está llevando adelante las ventas de las estaciones de servicio".
Preavisos. Entre Córdoba y Rosario, Rimidan SA suma unos 220 trabajadores, en Rosario llegarían a unos 140. Ahora los tiempos son una de las "preocupaciones" del gremio.
En ese punto, el dirigente detalló que hay una primera tanda de empleados que ya recibieron el preaviso y que a partir de septiembre próximo ya dejarán de pertenecer a la empresa; y lo mismo sucederá con otra tanda a partir del 31 de octubre próximo.
Sin embargo, Marcón explicó que "aunque los avisos fueron cursados, el compromiso que se manifestó en todos los casos es que cada uno de los nuevos operadores tomará el personal, con antigüedad cero, pero manteniendo las fuentes de trabajo".
En ese marco, el dirigente recorrió ayer las siete principales bocas de expendio de Shell en la ciudad, que funcionan en España y Pellegrini, 3 de Febrero y Entre Ríos, Córdoba y Oroño, Corrientes y Tucumán, Santa Fe y Francia, Oroño y Jorge Cura, y avenida de las Tres Vías y Avellaneda. "Estuvimos con los gerentes para garantizar la continuidad de las fuentes de trabajo", remarcó Marcón y explicó que "la identidad de los nuevos operadores no se conoce, porque hay firmado un convenio de confidencialidad con quienes ya hicieron las ofertas de compra".