Viernes 12 de Febrero de 2010
Adjudicar a un grupo o sector connotaciones negativas basadas en la propia experiencia interpersonal —siempre subjetiva—, es generalizar. Generalizar, despersonalizar, encasillar, violentar individualidades y de allí derivar nuestro trato hacia este grupo es discriminar. En contraposición a la carta de lectores publicada el domingo pasado y en vísperas del Día Internacional de la Mujer queremos reivindicar el rol de la trabajadora doméstica. Nuestro más sincero acompañamiento y todos los honores para aquellas trabajadoras que desde edades muy tempranas salieron a "pelearla" sin escatimar sacrificios; para aquellas que todos los días dejan a sus hijos para criar los ajenos como si fueran propios; aquellas otras que cuidan nuestros padres y abuelos como si fueran los suyos; aquellas que envejecen en el cuarto de servicios felices de haber servido toda la vida a la misma familia; las que limpian nuestra "mugre" y se hacen cargo de la casa para que otras mujeres puedan "producir" y realizarse profesionalmente. Nuestras felicitaciones para todas las graduadas que vienen capacitándose desde el año 2005, porque gustosas de su trabajo quieren perfeccionarse, más allá de las recurrentes desvalorizaciones de una sociedad que por acción u omisión naturaliza y desprestigia el trabajo del hogar y en la que paradójicamente las mismas mujeres, como en este caso, terminan fomentando su estigmatización. Lo dicho hasta aquí se fundamenta en las más de 14 mil trabajadoras y trabajadores domésticos estables, blanqueados y con antigüedad, según consta en registro; a la creciente demanda por parte de los empleadores del servicio gratuito de empleo y a la inserción laboral del personal capacitado con los avales del Ministerio de Educación de la Provinca de Santa Fe, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.
Lic. Mariela Frenna DNI: 25.712.706
Comisión Directiva de la Asociación de Trabajadores de Casas Particulares de Santa Fe.
N de la R: el domingo pasado una lectora hizo alusión a la falta de empresas que ofrezcan personal doméstico y también se quejaba por la falta de disposición al trabajo de muchas mujeres que trabajan en casas de familia.