Domingo 02 de Enero de 2011
Habiendo asistido al cierre del ciclo lectivo 2010 en la escuela Santiago del Estero, tuve la emoción de participar del homenaje de despedida de los alumnos del 7º grado que cerraban su etapa en dicho ámbito escolar. El discurso de despedida a cargo de la autoridad máxima del establecimiento creo que dejó en general un emocionante y ejemplar mensaje. No podía ser de otra manera ya que los docentes tienen que sentirse poco menos que emocionados y tristes, como así orgullosos de la labor cumplida. En calidad de abuelo de los niños Fanny y Raúl Rodríguez, expreso a todo el personal de la escuela mi agradecimiento y reconocimiento, amén de mi adhesión cabal y sincera a la loable labor que cumplen, aún hoy en que las circunstancias especiales que la sociedad propone, exige de los educadores y asistentes dar aún más todo de sí. Por extensión, también agradezco al personal de educación física, con base en el Club Náutico Sportivo Avellaneda, señoras Gualco, Patricia y profesores de la especialidad.
Oscar H. Rodríguez oscarodriguez74@hotmail.com