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Emboscan a dos jóvenes motociclistas, les disparan y ejecutan a uno de ellos

Fue en un barrio humilde de Villa Gobernador Gálvez la tarde del viernes. Dos muchachos en otra moto les salieron al cruce y les tiraron sin piedad.

Domingo 10 de Febrero de 2013

Pirañita tenía 24 años, una condena en su prontuario y dos pedidos de captura, uno de ellos por no haber regresado a la cárcel de Coronda después de una salida transitoria que le otorgaron en marzo del año pasado. El viernes a la tarde viajaba como acompañante en una moto Suzuki 125 que manejaba El hueco, otro pibe sin calma de Villa Gobernador Gálvez. El hueco tiene 23 años, prontuario y fue investigado hace unos años por el asesinato de un repartidor. A las 15.30, cuando circulaban por Comandante Espora al 100 bis, sobre uno de los paredones del predio del frigorífico Paladini no pudieron evitar su negro destino. Desde otra moto los balearon y cuando Pirañita cayó sobre el pavimento, el acompañante del rodado bajó y lo remató con un disparo que le ingresó por debajo del labio inferior. El hueco sobrevivió, aunque resultó herido. Una bala le quedó alojada detrás de una oreja: "Yo vi como ajustició a mi amigo", le escucharon decir.

Pirañita era el apodo por el que se reconocía en las inmediaciones del barrio Coronel Aguirre a Ezequiel Elías Martínez. El hueco es Maximiliano Gustavo M., quien vive en la misma zona. Fuentes allegadas a la causa, que está en manos del juez de Instrucción Javier Beltramone, recordaban ayer que este muchacho fue acusado hace un año y medio por el asesinato de un repartidor, hecho ocurrido en jurisdicción de la comisaría 26ª, pero luego fue liberado. En su prontuario tiene ocho antecedentes penales, cinco de los cuales ocurrieron entre el 23 (portación de arma de fuego) y el 26 de agosto de 2010 (abuso de arma y lesiones, robo, amenazas coactivas y abuso de arma y lesiones graves).

Comandante Espora al 100 bis marca uno de los límites de la planta industrial de la firma Paladini en la que se faenan y se depostan cerdos. Esa calle muere contra el río Paraná. Por ahí circulaban El hueco y Pirañita en la Suzuki 125 azul cuando otra moto les salió al cruce. La seguidilla de disparos que hicieron blanco en los pibes habla de que los agresores aprovecharon el factor sorpresa y nos les dieron tiempo a reaccionar.

La caída. El primero en caer fue Martínez, quien recibió tres balazos: uno en el dorsal derecho y dos en la zona cervical, entre el cuello y el hombro izquierdo. El hueco también resultó herido, trató de controlar la moto pero no pudo. Tenía un balazo que le perforó el estómago y un plomo que se le alojó detrás de la oreja. Las heridas indican claramente la ferocidad del ataque.

Mientras El hueco trataba de incorporarse, la moto de los atacantes se estacionó al lado de Pirañita. El acompañante se bajó del rodado y, haciéndole sombra con su cuerpo, remató a Martínez con un balazo que le ingresó por el mentón. "Se cae mi amigo. Traté de controlar la moto, pero me caí. Ahí vi como ajustició a mi amigo", dicen que se le escuchó decir al herido.

Pirañita Martínez quedó tirado sin vida, sobre el pavimento y junto a la moto. A El hueco lo trasladaron en ambulancia al Hospital Provincial del Centenario, en Rosario, donde quedó internado en observación aunque fuera de peligro. En la escena de la ejecución no se hallaron vainas servidas, lo que hacía presumir a los pesquisas que el matador utilizó un revólver calibre 32 o 38. La causa es investigada por efectivos de la comisaría 29ª de Villa G. Gálvez y la sección Homicidios dela UR II. Judicialmente el caso está en manos del juez Beltramone y la fiscal Nora Marull.

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